lunes, 28 de diciembre de 2020

Soneto peregrino.



Soneto peregrino

A los papás de Jauja


Horizonte en el alma y en la aurora.

Se enarbolan banderas y canciones,

se encienden y desnudan corazones

contritos en su marcha alentadora.


Sudor de gracia y una voz que implora

perdón, que ríe o llora a borbotones

y agradece una plétora de dones

delante de la Cruz y la Señora.


Cuanto más inminente la llegada

se ensancha el gozo como un cielo abierto

donde se alzan amigos en bandada…


Ya no importa el dolor del peregrino

si entrevió la Piedad en su desierto

y al mismo Amor en un altar divino.


-J.A.F.-