sábado, 25 de agosto de 2018

Gran Artista, Mi Señor:

Gran Artista, mi Señor:

Mírame, soy quien soy, por lo que Tú me has dado, pues si la luz brilla en mis ojos es porque Tú eres la fuente, si sonrió es porque Tú eres el motivo, si amo es porque Tú me lo ilustraste y así tengo Todo y sigo siendo miseria y nada.

Que sencillo es el camino, si Tú me guías, que fácil nutrirse de lo Bueno, Bello y Verdadero, si Tú me riegas.

Mírame, soy lo que soy, porque tu me modelaste del barro, y es tan fácil que deje endurecer la tierra.

Rocíame con Tu gracia, para poder dejarme esculpir por tus manos, ablanda mi corazón endurecido, destapa mis oídos, para que te permita trabajar con mi vida como Tú quieras.

Soy la materia prima, adorname como sea de tu agrado, has de mí, la figura que me sea conveniente y si me desformo en el transcurso de mi vida, hazme sufrir todo lo que sea necesario, con tal de cumplir el fin para el cual me has creado.

Señor moldea mi vida a tu imagen y semejanza, lo demás no tiene importancia, serán añadiduras.

Y una vez finalizado tu trabajo, llámame a entrar en tu Morada, para que me reciba nuestra Madrecita, pues me salta el corazón por convivir en su ternura y en su amor.

Gracias por el arte y la delicadeza con que me tratas.

Eutrapelio Cozzetti, tu poquito de barro...  

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