lunes, 1 de junio de 2020

Si la Tribulación Llegara...

Si el dolor penetra tu alma, ten paciencia y persevera, Dios te purifica.
Si las lágrimas se han vuelto tus amigas, agradece, Dios te lava.
Si las desgracias se amontonan en tu puerta, acepta, Dios te llama.
Si las preocupaciones te oprimen el corazón, espera, Dios te educa.
Si pierdes lo que tanto amas, ten ánimo, Dios recompensa.
Si esto y más ocurre en tu vida, eres bienaventurado, pues el Señor ha decidido podarte para que des fruto. Ten calma y espera, acepta tu cruz sin rodeos y no reproches al Señor, que te hace un bien. Pues las penurias son sólo en apariencia un túnel sin luz.
Tras la muerte hay resurrección y tras el llanto alegría, y es Cristo quien enjugará hasta la última lágrima derramada.
Ama entonces el sufrimiento, y verás florecer el gozo y la paz que proceden de lo alto.

sábado, 30 de mayo de 2020

La caída de Durin

Me tomo el atrevimiento esta vez de no escribir, pero si de compartir un delicado y magnifico poema extraída del libro del Señor de los Anillos, cantado por Gimli a la Compañía durante su viaje a través de Moria. El canto surge como respuesta al comentario de Sam sobre el gran reino enano, del que duda que viviera nadie  «en estos agujeros oscuros». ( Capítulo 4 - Un Viaje en la Oscuridad del Libro Segundo de 'La Comunidad del Anillo'.)

No pretendo describir tal poesía por que seria cometer un grave error, habla por si sola. Tolkien, fiel a su estilo, no nos deja mas opción (Y que regalo nos dio) que asemejar tales versos a nuestro Señor Jesucristo y al cristianismo. Espero lo sepan disfrutar como yo lo disfrute e interpretarlo del mismo modo ya que realmente me es imposible darle otro tinte.



El mundo era joven y las montañas verdes,
y aún no se veían manchas en la Luna,
y los ríos y piedras no tenían nombre,
cuando Durin despertó y echó a caminar.


Nombró las colinas y los valles sin nombre;
bebió de fuentes ignoradas;
se inclinó y se miró en el Lago Espejo,
y sobre la sombra de la cabeza de Durin
apareció una corona de estrellas
como joyas engarzadas en un hilo de plata.


El mundo era hermoso en los días de Durin,
en los Días Antiguos antes de la caída
de reyes poderosos en Nargothrond y Gondolin
que desaparecieron más allá de los Mares del Oeste.
El mundo era hermoso y las montañas altas.


Fue rey en un trono tallado
y en salas de piedra de muchos pilares,
y runas poderosas en la puerta,
de bóvedas de oro y de suelo de plata.


La luz del sol, la luna y las estrellas
en centelleantes lámparas de vidrio
que las nubes y la noche jamás se oscurecían
para siempre brillaban.


Allí el martillo golpeaba el yunque,
el cincel esculpía y el buril escribía,
se forjaba la hoja de la espada,
y se fijaban las empuñaduras;
cavaba el cavador, el albañil edificaba.


Allí se acumulaban el berilo, la perla
y el pálido ópalo y el metal en escamas,
y la espada y la lanza brillantes,
el escudo, la malla y el hacha.


Incansable era entonces la gente de Durin;
bajo las montañas despertaba la música;
los arpistas tocaban, cantaban los cantantes,
y en la puerta las trompetas sonaban.


El mundo es gris ahora y vieja la montaña;
el fuego de la forja es sólo unas cenizas;
el arpa ya no suena, el martillo no cae;
la sombra habita en las salas de Durin,
y la oscuridad ha cubierto la tumba
en Moria, en Khazad-dûm.


Pero todavía aparecen las estrellas ahogadas
en la oscuridad y el silencio del Lago Espejo,
y hasta que Durin despierte de nuevo
en el agua profunda la corona descansa.






Dejo link de la poesía cantada en La película El Hobbits, la cual es exquisita y recomiendo con suma importancia escuchar luego de leerla.  https://www.youtube.com/watch?v=oLCAqaXCXzA



Peregrino Libanés

miércoles, 27 de mayo de 2020

¿El arte de describir?


Se asomó por la galería de la casa, bañada por la sombra del quebracho. El tabaco al sol desprendía su fragante olor. Era el descanso de las doce después de una larga mañana de estudio. Puntual salía siempre, mate en mano, para despejarse un poco apoyado en la columna. Barría con la vista el vasto paisaje pampeano. Todo tenía su acostumbrado encanto: el carpintero picoteando el tronco del que más tarde haría su hogar; el perro echado bajo las escaleras; las nubes barrocas impasibles y majestuosas; el cielo de un azul límpido y puro; y, dispersos entre el mar ondulado de pasto florido, de pie flotaban los ombús como islas de sosiego. Allí, tirado en el pasto bajo la primera de las islas, yacía el Emigrante leyendo enfrascado un libro. Mr. James se encaminó para allá.

―¿Un mate?

El Nostálgico movió la cabeza en dirección a su amigo, pero sin sacar la mirada del libro, como queriendo terminar un párrafo que le quedaba. Dobló la esquina de la página por donde iba y, cerrando el libro, por fin dijo:

―Muchas gracias, compadre, se lo acepto.

Se incorporó sentándose, teniendo el tronco del árbol como respaldo. Mr. James permanecía en pie, aunque apoyado con el hombro también sobre el cuerpo del ombú. Seguía cada uno metido en sus barruntes, con la mirada perdida en el horizontal confín del paisaje. Así estuvieron un buen rato, con el sólo sonar de la bombilla del mate y el toc-toc del carpintero.

―Esta tarde nos ha invitado Don Virula a su rancho ―dijo el Oriental.
―¿Qué? Ah, sí, sí…
―Somos los encargados de proveer de tabaco.
―¿Tenemos suficiente?
―Y si… Ayer mismo puse a secar una buena cantidad de hojas, después tengo que picarlo un poco y listo…
―Es increíble… Claro… ¡Qué grandes eran! ―dijo el Emigrante.
―¿Cómo?
―Ah, nada, nada… Una cosa que estuve leyendo.
―¿De qué se trata? ―preguntó Mr. James mientras agarraba el libro del suelo―. ¿La Ilíada?
―Así es, ni más ni menos. Toda la literatura se condensa y resume en Homero. Siempre hay que volver a abrevar de esa fuente.



―Pero, ¿en qué piensa en concreto?
―En las descripciones, querido amigo, en las descripciones. Creo que estamos un poco errados, bueno, creo que yo estoy errado. Leyendo a los clásicos uno ve que sus relatos son pura acción, y que la descripción se relega a un par o tres palabras ocasionales. Lo que describe el modo de ser de sus personajes es su obrar. «Operari sequitur esse», ¿no? Pues bien, ellos lo aplicaban muy equilibradamente. Eran conscientes de que narrando los sentires, pensares y obrares de los personajes es como uno más perfectamente los conocía. ¿No es así como conocemos en el fondo a las personas en el trato cotidiano? ¿Qué importa si Aquiles era rubio o castaño, de ojos verdes o azules? ¿Acaso alguien lo sabe después de 2700 años desde que se compuso? Lo que sí sabemos es que era un calentón. Tanto, que su cólera contra Agamenón fue la que provocó la muerte funesta de Héctor y de tantos otros cuyas carnes cedieron ante su espada.
―¿A dónde quiere llegar, compadre?
―Lo que quiero decir es que de un tiempo a esta parte estaba preocupado por hacer descripciones detalladas y exuberantes para el sentido. Y me estaba centrando en el placer sensible más que en la verdad que debe transmitirse o la historia que contarse. Por ejemplo, releí hace poco el escrito de don Eutrapelio Cozzeti sobre el arte de describir, en el cual me pone como protagonista, y…
―Pero, ¡Emigrante! ¡Por favor! ―exclamó el Oriental. Y se cebó un mate nervioso.
―¿Le preocupa que rompa la cuarta pared? ­―preguntó el Nostálgico entre risas de locura―. No tiene de qué alarmarse, ¡nadie se dará cuenta!

Mr. James seguía inquieto, no le parecía adecuado lo que su amigo hacía. Pero permaneció en silencio.

[En este punto le pido disculpas a usted, lector, por los desvaríos del Emigrante]

Vamos a tomar un ejemplo nuestro. Vaya al inicio de este escrito, en el primer párrafo. ¿He hecho algo más que pintar con palabras un paisaje? No. Primero que si el quebracho, después que si las nubes, el cielo o el pasto. Son todas cosas para deleitar el sentido, pero no para nutrir el espíritu. Un clásico no se habría detenido jamás con tantas palabras en un paisaje. Le bastaría un par de aposiciones y seguiría con el relato, que es lo que importa. ¿No lo cree usted así, lector? ¡Oh, sí, tú que nos observas desde la altura, leyendo estas líneas pobres y pretendiendo beber con tus ojos nuestra vida misma! ¿Te complace observarnos sin involucrarte? ¿No es acaso lo más cruel que se puede concebir? ¡Baja aquí ahora mismo y vive con nosotros esta fantasía! ―exclamó el Emigrante ya al borde de la locura mirando al cielo.
―¡Suficiente, Emigrante! ―sentenció el Oriental, un poco molesto.

Callaron ambos. El Nostálgico tenía la mirada puesta en el suelo, preso de la enajenación y la desesperación que lo poseían sin tregua.

―Además, creo que se equivoca en algo ―dijo Mr. James acercándole un mate a su amigo.

Esta última aserción captó la atención del Emigrante que le miraba ya suplicándole desatara el ñudo en que se había metido.

―Considero que es cierto que el romanticismo ha podido influir notablemente en la literatura, de modo tal que prime lo sensual o sensible frente a las ideas y el relato. Y hay que alejarse de ese extremo si no queremos caer en lo superfluo y hedonista a la hora de escribir. Se recrean los modernos en lo accidental por sí mismo fomentando la imaginación pero sólo para pintar una imagen que nos deleite. Por contra, los clásicos usaban por supuesto lo accidental –¿qué es la acción sino un accidente?–, pero como un medio para llegar a lo esencial que era lo que les interesaba contar. No abusaban de los cinco sentidos. Así, la aposición que acompaña casi siempre a Aquiles era la de «el de los pies ligeros», y no hablaban de su estatura, color de pelo, musculatura. Eso se lo dejaban al lector. Y tiene consecuencias buenas como, por ejemplo, que el escrito fuera más universal. El lector tenía libertad para los detalles, según su propio imaginario. Pero lo esencial es que era un guerrero bravísimo y propenso a la ira, que desató su cólera y por ello los dioses intervinieron en la guerra causando estragos.
―Ahora bien, dicho eso, creo que no es nocivo permitirse algunas licencias descriptivas, siempre con moderación y no en exceso, para enriquecer el escrito o para pintar con palabras el ambiente en que se desarrolla la acción. Hay autores que abusan de este recurso y dedican hasta diez páginas a ello. Esto, además de ser tedioso para el lector, aparta la atención de lo importante en el escrito que es el relato. En fin, como conclusión, creo que la cuestión está siempre en el equilibrio, como en todo. ¿No le parece?
―Si... Puede ser… ―dijo titubeante el Emigrante, aunque ya con la cordura recuperada y el ánimo restablecido―. Tengo que darle algunas vueltas más, pero parece que los tiros van por donde apunta usted. En fin, estoy cansado de escribir y supongo que ustedes, lectores, de leerme, ¿no? ―dijo lanzando una mirada arriba―. Vamos a picar ese tabaco para esta tarde, ¿se suman?
―¡Compadre! ¡La cuarta pared!
―Bueno, ¡vamos, vamos!
―¡Vamos, nomás! Creo que esta tirada es de lejos la mejor que hemos tenido en estos meses. Les va a encantar a todos en la reunión de hoy.
―¡Esperemos!



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E. N.

domingo, 10 de mayo de 2020

Capítulo II LA EXPEDICION DEL JOVEN BAISHKA LAS REVELACIONES DE DOM ABUBBA SON CIERTAS



Capítulo II : LA SALIDA

El día en el valle del Reino era esplendido, la escarcha se derretía en las primeras horas de la mañana y el olor a hierba brotaba de todos lados, el comienzo de la jornada tenía el cielo descubierto y el sol iluminaria toda la fecha. Eso sí, a lo lejos, en las tierras bajas, las nubes y la oscuridad cubrían todo y los rayos y truenos resonaban hasta en las tierras montañosas. ¿Algo estaría pasando?


El ejército ya estaba preparado, formado y expuesto en el pie del famoso cerro del Kristos.
Novecientos cincuenta hombres alineados en una proporción perfecta y el gentío, mujeres y niños, esperaban la llegada del Joven Baishka y a la guardia personal. Siempre había un clásico desfile de comienzo de campaña de una tradición ancestral en el Reino. Los tambores sonaban de forma sincopada, unos tambores con sonido de timbal, mucho más profundos y gruesos que los de fiesta.


 Describir el uniforme del reino es algo fascinante ya que posee características muy interesantes. En los pies van unas botas de cuero que cubren hasta las pantorrillas ,recubiertas de acero brillante , luego una bombacha ancha y tradicional de la región van con una cubierta de armazón escamado de color bordo opaco en la zona de los cuádriceps;  la cintura cubierta de una faja azul oscuro en la que cuelga un chotki que es obligatorio y  además se atan dos espadas livianas y curvas de un solo filo; en la espalda muchos llevan un carcaj y un arco largo de un metro y medio para el combate de larga distancia. La zona pectoral está cubierta por un armazón liviano y escamado como el de las piernas; los hombros y antebrazos de igual manera. Los cascos y protección de la cabeza varían dependiendo de las castas y familias: algunos usan boina, otros gorros anchos recubiertos de acero bien afilado, las guardias personales tienen una máscara que cubre hasta la nariz y sus cascos tienen cuernos de ciervos.


De los mil hombres solo cincuenta les tocó ir caminando o en carretas distribuidas de diez en diez llevando los víveres, tiendas y armamentos. Con respecto a las armas de fuego, el ejercito del reino no está autorizado a usarlas, solo en casos de emergencias, si no el combate es a la vieja usanza, con espada o de larga distancia con los arcos y flechas.

Por el lado oeste, el de la montaña, ya avanzaba para encontrarse con su ejército el Señor con su bigote bien tupido llevando las armaduras tradicionales del reino, pero con signos de distinción de un Señor; su máscara era de color cobre y tenía un bigote de diseño y una sonrisa que causaba temor y estupor, su casco tenía cuatro cuernos de siervo y de los costados salían dos dientes de jabalí. Pero fuera de estas llamativas características que lo diferenciaban, lo más interesante era que no montaba un caballo, si no que iba sobre un león blanco, un animal mítico llamado Rellua de escasa existencia y menos habían podido ser domesticados. Estos eran más rápidos y agiles que los caballos y obviamente más sanguinarios contra los enemigos de sus amos.


Del lado este venia Dom Abbuba sobre otro de los Rellua ,tenía una espada larga y de doble filo atada al cinturón, su famosa túnica, pero por debajo de ella con una cota de malla muy fina y brillante que relucía a la luz del sol a través del ropaje, en su cabeza no había casco, solo su famosa capucha. Abbuba no venía solo, sino con tres hombres, de los cuales solo uno tuvo que tener una presentación formal.

“Te presento a Don Abila de la Mancha…. Él es discípulo mío y creo que debe acompañarte para esta campaña, te será de gran ayuda y te será fiel hasta el final, al igual que su perro Pampa” dijo Abubba y golpeando la cabeza con cariño del cuadrúpedo.

  Los dos, el discípulo y su can, pasaron para el lado del Joven y Don Abila sin titubear exclamó -“estoy a sus órdenes, si el staretz me ha dicho de acompañarlo lo seguiré hasta el final, soy muy hábil con los cuchillos y las armas de mediano alcance y mis puños con mis guantes de hierro lo defenderán ante cualquier peligro junto con mi can Pampa, feroz ante los enemigos”

 A lo que Baishka respondió “¡que así sea! Estarás en mi escolta personal y charlaremos mucho en este viaje”.

 El segundo hombre que estaba con el barbudo staretz no tenía presentación, la guardia personal del Joven se inclinó ante él, era GUSTAV en modo guerrero-warrior, su torso y brazos completamente desnudos pero esbeltos y definidos cual los del Moisés de Miguel Ángel. Una bombacha gauchesca color crudo con una faja gruesa color bordo cubrían sus piernas y no tenía calzado. Estaba sobre un caballo manchado y sin montura, eso sí, llevaba de cada lado del caballo tres lanzas bien afiladas y en su espalda una espada gruesa de doble filo rompe-escudos de unos dos metros. Su mirada seria y fría mirando hacia las profundidades del alma, daban a entender que este varón se había enfrentado a mas calamidades y enemigos que cualquier otro y que poseía un poder inmenso. Gustav es quizás uno de los personajes más primitivos de la mitología cuyana, junto a Dom Abubba y existen desde que el Reino sobre la montaña, como en textos anteriores hemos dicho, se llamaba Otlas.

Gustav es el guardián y protector, Gustav es un mito vivo.

“Joven Baishka es bueno verlo, le deseo mis mejores augurios en esta campaña… si necesitase de mi ayuda ya sabe que tiene que hacer” dijo Gustav con voz áspera y profunda .

 “Si, oh gran Gustav, mis servidores ya tienen indicaciones, gracias” pero Gustav no se movió del lado derecho de Abbuba.



El tercer personaje que se presentó junto a Dom era un amigo del staretz del grupo conciliar. En las tierras bajas se reúnen muy a menudo junto a los tan mencionados Don Virula o El Marques del Godoy, Ojota Fonse entre otros. Este señor vino con la
armadura propia de su casta, mucho más práctica y de un color a acero plástico oscuro y un casco con dos cuernos gruesos. Portaba un pequeño estandarte de su familia en su hombro izquierdo, en su espalda un mosquete fácil de recargar y en su cintura dos espadas cortas de doble filo, al estilo romano. En batalla le llamaban, El Toro.

Era Jimmy el cazador que venía por petición de Abubba a acompañar a Baishka en tal hazaña.

 “Me gustaría que se conozcan un poco más ...” dijo el consejero staretz- “… muchas cosas tienen en común con Jimmy …. Con él nunca te faltará conversación, es muy curioso …. Además, su padre y él conocen mucho las tierras de Tupum-gatúm y será bueno como guía”

Jimmy rápidamente le entrego al del bigote tupido una botella de vino egipcio de la cosecha de Ramses II como muestra de amistad y dijo - “… este sin duda es uno de los mejores vinos del mundo, creo que esta campaña me dará un nuevo amigo. “

Baishka comentó- “estoy seguro que si Jimmy, el cazador…. Nos hemos visto en otras oportunidades, pero esta vez serán profundas nuestras conversaciones y vivencias” y apoyando la mano en su hombro lo invito a pasarse al grupo.

La comitiva principal, los cinco mencionados, subieron a la sima del tan legendario cerro para apreciar la vista total del valle y encomendar tal hazaña a el Kristos. Tomos miraban a la inmensidad del reino iluminado por el sol de las primeras horas de la mañana, la brisa fresca cubría sus rostros y las montañas plateadas los cuidaban sus espaldas como invencibles gigantes.  El silencio era el actor principal.


Abubba finalmente dijo seriamente - “Temo que no los acompañare en esta expedición…ni Gustav, eso está claro ...”

 Baishka respondió - “Lo se…pero me gustaría saber por qué”

 - “Un mal acecha las tierras bajas … va … una enfermedad, pero detrás de ella hay una entidad maligna que destruye la psique de la gente y ya una lechuza me ha informado de la situación en El Godoy. El Marques y Maria Vianney me han solicitado descender para colaborar con una estrategia o quizás hasta para un combate. Al enemigo lo llaman EL COVID”

Baishka secamente dijo - “No se diga más … A Dios y espero que nuestras aventuras puedan ser contadas por nosotros y luego por los trovadores en las mesas de los banquetes por años, nos veremos pronto.”

Sin cruzar las miradas se volvieron cada uno por su camino y emprendieron cada cual su respectiva 
misión.


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Los cuernos comenzaron a sonar y los bombos a repiquetear a tiempo de vivace y comenzó la travesía. El pueblo los despedía lanzando flores en el paso de la marcha y los animaban con canciones poéticas de las viejas hazañas de los guerreros más famosos del reino.

El camino comenzaba en descenso para salir de la montaña del reino y del valle. Primero, tuvieron que pasar por un pueblo de mucha fama por la mala vida en fechas primaverales.  Invasores extranjeros suelen tomar el pueblo, promoviendo   los placeres dionisiacos, la eutrapelia se tuerce y se transforma en falta y pecado. Las casas de los pobladores siempre quedan destruidas y nunca faltan las lágrimas amargas y los deseos de venganza. Los pobladores de este pueblo son buenas personas en su mayoría, pero no todos, siempre hay espías malévolos que les enseñan a los invasores como atacar y tomar el pueblo fácilmente en la primavera. Esta jurisdicción no le corresponde a Baishka pero el pueblo al verlo llegar con su ejército se inclinó y reverenció a tal Joven porque siempre les da refugio a los buenos en sus tierras, en épocas críticas. El nombre real del pueblo, está olvidado y hoy 
lo llaman Las Vegas.

Luego el camino se hizo más empinado y atravesando el arroyo pedregoso con la abundante agua del deshielo y los sauces zarandeando sus melenas, se abrió un pasaje adentro de la montaña a un pueblo de un pequeño valle que lo llaman del SOL.

En estas tierras otro personaje mítico se hace presente y es de los grandes poderes que protegen estas tierras altas al día de hoy, es músico y amigo de Dom Abbouba. Existen alianzas entre El Reino y el pueblo del SOL gracias a este varón llamado Pater Coltro, el hombre religioso y gobernador del valle del SOL. Su fortaleza-templo está en la cima más alta del pueblo donde se alaba a EL todos los días.

Cuando pasaban por el lateral del pueblo un pequeño niño de pelos rojos y rizados corría al lado de la acequia húmeda y empastada gritando con su voz fina:


“Oh Joven, Baish, oh joveeeen….” 

El amo y señor sobre la montaña pidió un momento de pausa:

- “que sucede pequeño niño? ¿Cómo te llamas?”

- “Me llamo Timmy” ...respondió el infante “…esta carta es para usted, Pater Coltro la envía y necesita que la lea”.

 Baishka rápidamente tomó el sobre y al abrirlo mágicamente brotó una melodía polifónica de un coral de J S Bach, el Erkenne mich ,mein Hüter , a su vez  en primera voz se oía a Coltro diciendo con una voz gruesa pero ya de un anciano en sus últimos años :

“¡Querido Baishka, ve con cuidado! Mis exploradores han ido a las tierras altas y estériles últimamente y han visto un movimiento hostil, no me fiaría de que sea un paso tranquilo …estén preparados para cualquier cosa, haz campamento en el pequeño fuerte de Vallecitos para preparar a tus hombres ... yo siento la presencia de algún mal allí arriba, te repito …ve con cuidadooooo” y con la cadencia final la carta se desvaneció como ceniza de la mano del Joven Señor.

El ejército había quedado hipnotizado con la obra y solo pudieron escuchar el precioso coral. La voz de Coltro solo se había revelado a Baishka.

Baishka dijo - “Gracias pequeño Timmy… dile a Pater Coltro que tomare seriamente su recomendación envíale un abrazo de mi parte” y tocando la cabeza risada del niño, el cual acariciaba la melena del león, lo miro a los ojos y continuó con la marcha.

La melodía del coral de La Pasión según san Mateo continúo sonando a oídos de todo el ejército que les dio paz y tranquilidad. Todos sintieron que eran protegidos en esos kilómetros por un poder cósmico. A lo lejos Baishka divisaba, en la cima de la montaña del SOL, la silueta clara de Coltro que levantaba una mano otorgando una bendición y en su otra mano tenía un báculo del cual salían unas ondas mágicas semejantes a auroras boreales.

Timmy llegó corriendo con el mensaje de Baishka al Pater Coltro y le dijo: “¿Estarán bien? …Pater, ¿estarán bien?”

Coltro lo miro y respondió severamente: “… aun no lo sé”




Continuará


viernes, 17 de abril de 2020

De farra en farra (capítulo tercero y comienzo)


Nublado tenía el ojo izquierdo Don Pelayo. Y el derecho. Pronto unas lágrimas de cristal germinaron y florecieron por sus mejillas.

«Tiempo perdido…» pensaba en sus adentros. Las palabras de Krathis habían hecho mella en el fondo de su ser. La clave estaba en el equilibrio. No estaba mal festejar de vez en cuando con los amigos, pero se había vuelto excesiva la cantidad de veces que lo hacían y, sobre todo, el cómo lo hacían. Perdían prácticamente todo el día siguiente por estar aletargados. Se regodeaban en la burbuja en que vivían. Había muchas almas que convertir, muchos libros que leer, mucha materia que meditar, pero se sentían fuera de peligro. Como creyendo que el coludo no entraría en esta fortaleza que habían creado, en esos ambientes católicos y tradicionales de doctrina sana y buen proceder. No se dieron cuenta que ya estaba adentro el león, había ya conquistado su modo de proceder, no externa, sino internamente.

‒Y eso ‒le dijo Krathis‒, eso es tiempo perdido. O mejor, tiempo robado.

‒¿A quién? ‒preguntó el caballo Céfiro.

‒A Dios ‒respondió cabizbajo Pelayo.

¡Ay! Cuánto sudor y sacrificio, cuánta sangre y esfuerzo había costado a los mayores la generación de ese «ambiente propicio», de ese oasis en el Mundo, para que ahora los jóvenes lo desperdiciaran con la molicie y la ociosidad. La cultivación del folklore se había transformado ahora en farras descontroladas; la búsqueda de sana doctrina, en debates superfluos, puntillosos y sofísticos; la procuración de sano y digno culto a Dios, en fariseísmo.

‒¿Qué debo hacer, entonces?

Krathis lo miró con amor y dulzura, compadeciéndose de la tristeza que le había sobrevenido a Pelayo. Las miradas de esta ninfa eran miradas sustanciales. El afecto con que miraba producía en lo mirado la misma sensación. Pelayo, entonces, se sintió reconfortado, y un calor prendió su pecho. Y dijo Krathis:

‒Anímate y recobra el vigor, que el Señor no te quiere así. Se te ha encomendado una misión desde lo alto que debes empezar cuanto antes. El objeto de la misión lo irás descubriendo a medida que el tiempo vaya fluyendo, como casi todo en la vida, mas ahora debes partir.

―¿Partir? ¿A dónde? ―dijo Pelayo.

―¡Eso! ¿A dónde? ―relinchó Céfiro.

―Iréis juntos al este, siguiendo el curso del arroyo que se vuelve río, primero manso, después con brío. El fluvio desemboca en un tranquilo y profundo lago. Allí os saldrán al encuentro tres ninfas del lago que ya están advertidas, haced lo que os digan.

―Pero quedan muchos interrogantes… ¿Dónde nos hospedaremos? ¿Cuánto tiempo vamos a estar fuera? ¿Es peligrosa la misión? ―preguntaba Pelayo.

Otra vez Krathis lanzó una mirada cálida y confiada, y Pelayo se reconfortó. Y la ninfa nada respondió a las preguntas. Grácil se acercó al caballo y, besándolo en la frente, al punto le crecieron largas y plumadas alas. Y Céfiro se sintió poderoso. Luego, Krathis se acercó al sauce y le acarició el lomo. En ese momento, comenzó a brotar de sus raíces un báculo alto y enroscado sobre sí mismo, de madera negra y compacta. Ella lo tomó sin dificultad ni esfuerzo, y se lo entregó a Pelayo diciéndole:

―Este cayado será tu soporte y auxilio en momentos de dificultad. Sabrás cuándo usarlo. Ahora partid rápido, pues atardece. El Señor os acompañe y proteja en esta empresa que comenzáis hoy. ¡Esto vir!


E.N.

viernes, 10 de abril de 2020

Dolor y esperanza (poema).

DOLOR Y ESPERANZA

por Capitán Dalroy.


“¡Dime una palabra, dame, dame algún consuelo!”
Christus patiens, 390.

Constreñido de dolor
el vientre que dio la Vida,
la boca roja y partida
por un lamento de amor.
La frente es toda sudor,
tiemblan sus manos morenas,
hay un jardín de azucenas
en su corazón señero
y en sus ojos un reguero
de lágrimas nazarenas.
¿Qué palabra, qué consuelo
podrá aliviarte, Doncella?
Solo esa Luz que destella
con su victoria de cielo,
remota de este flagelo
que amordaza tu templanza,
contenida en tu esperanza
refulgirá al tercer día…
¡para la aurora, María,
de tu bienaventuranza!

Meditación del Vía Crucis | La Fe Católica

martes, 7 de abril de 2020

Clouds


[Una pequeña vuelta de The Young Writer al ruedo de los Gallardos]



- No lo sé mi amigo - comentaba The young W. a su compañero entrañable, mientras encendía su pipa con The Shire tabac -. En verdad no lo sé... pues porque no hay ninguna seguridad, pero siempre hay señales, marcas, indicios, pero no seguridad. Están las profecías y con eso hay que contentarnos-.

El sol en cenit brillaba poderoso sobre los dos amigos y daba vida y verdor a las plantas y árboles de Kungsträdsgården que despertaban a la primavera. Había calma por aquellas tierras, el encierro preventivo no era algo a suceder, pues los habitantes del país eran reacios al encierro.

- Mas si algo llama la atención, es el movimiento sincronizado y ordenado, coral, de casi todos los pueblo del orbe. Todos a una han tomando las mismas decisiones, un mismo pensar, un mismo proceder, y eso inquieta.. -siguió el joven la charla que había dejado entre pitadas y humaredas ruludas.

- Bueno, si, mi amigo, si, si. Pero también hay que tener en cuenta la cuestión sanitaria! -bramaba exaltado Bernardo-. Los muertos! Dios mío! Crecen por doquier, la Hispania está diezmada de casos y Italia también. Hay cadáveres, en calles, cadáveres en hospitales, cad..-

- Cadáveres en hospitales seguro -lo interrumpió con risa the young-.

- Claro, sí, ¡pero es la cantidad! Y tu lo sabes bien. Hum.. muertes han habido siempre, y los habrá. Memento Mori.. memento Mori.. -susurraba ya en silencio y absorto mirando unos niños que patinaban en la pista de hielo sobre lo que fuera una  fuente-.

- ¿No te vienen a la memoria tantos libros y lecturas? ¿1984, El Señor del Mundo, Su Majestad Dulcinea, Rebelión en la Granja, Un mundo feliz? No es fácil no asociar nuestra vida moderna y contemporánea con algún suceso, diálogo o capítulo de esos libros. Es más, es como si esas asociaciones brotaran por si solas. Veo mano demoniaca, en todo esto, ya con un poder inconmensurable..- 

- Hace tiempo que lo estoy rumiando. Si y.. no. Bueno más bien que si! Pero algo me dice que no.. No sé. Young, enfermedades y pandemias han existido siempre, y existirán. Los virus mutan, esas partículas a-vitales cambian, no es nada nuevo desde que el mundo es mundo. Y también es sabido que los virus se crean, se comercian, se investigan, y salvan vidas! No todo es morir mi amigo, no compro ese pensamiento rápido y mojigato, mezcla de cristianismo insano que descuida la muerte, aclarando que mientras más rápido, más cerca del Señor. Eso es beatería!-

- Si, coincido, pero a ver sigue.. -agregó TYW mientras relojeaba la extraña cruz que dominaba la cúpula de la Iglesia, donde dicen que antaño oraba secretamente Cristina, La Abdicadora, antes de hacerse católica.

Y prosiguió - La muerte la introdujo el Maligno, al igual que las enfermedades y sufrimientos, y ese volver a la salud, al estado original, esa tarea de contra-maldad, es un “volver” al Paraíso. No es sonsera la tarea de un médico.. Ah! cómo se ha perdido esa figura tan antigua y tan perenne del Cristo Médico.. Me fui.. volviendo, la muerte causa estragos y si te pilla en pecado y sin gracia, ni hablar. De ahí que es bueno recobrar la salud del cuerpo para asegurar la del alma. Pero a escalas mundiales, las tan repentinas muertes y la renuncia de nuestros sacerdotes a salvar almas, puede que aumenten el número de pillados sin gracia. Punto para el Demonio, pero no deja el Señor de hacer su magia-.

- Exactamente, andar indiferente por la gran cantidad de decesos es de personajes ignorantes, o inhumanos si los hay.. y ahora más que nunca resuena el Memento Mori con un rugido ensordecedor. Hay que cuidarse, de no caer en tentación, eso primero. He oído que en algunas partes del mundo han cancelado la Misa y las celebraciones públicas, es duro.. tiempos duros. No me animo a hacer ningún comentario, o algún juicio, creo que ese cura de las tierras de Buenos Aires de la Santísima Trinidad puede traernos un poco de luz. [https://www.youtube.com/watch?v=WJnZh2N0Shg]

- ¿Viste lo que hizo nuestro cura?- celebraba exultante Bernardo.

- Si, valiente, muy audaz. Se acordó de cuando nuestro Señor dijo de ser astutos como serpientes, y lo puso en práctica, y tenemos Misa, Tridentina valga la aclaración-.

- Ja! Quién lo diría, en estas tierras frías, desoladas, hundidas en siglos de tiránico y deshumanizante protestantismo, la Misa sigue mientras nuestros bastiones cristianos cierran.. o ponen vacunas. -ironizó su amigo sobre ciertas fotos y noticias que llegaban desde las tierras del vino.

El banco donde los dos personajes estaban sentados, se ubicaba en el lado Este de los jardines. De espaldas al Mar Báltico, miraban al Oeste, al continente. a Mälaren. El día era único, se habían acostumbrado y habían entendido que cuando el Sol relucía en su máximo esplendor, el deber era salir a caminar. La mayor parte de los días, las nubes celosas del norte lo tapan, o llueve o nieva.

La gente seguía caminando por las calles, secretarias apresuradas y nerviosas corrían a entrar en horario, madres parsimoniosas llevaban a sus hijos a los jardines y colegios, jóvenes airosos reían en el pasto. Eran las 13:00 del mediodía y el centro de la ciudad vibraba de vida y de una alegría inusual para ser ciudad capital. Había paz en aquel lugar.

- Quiero compartirte algunos pensamientos que estuve hilvanando en estos días -cortó en seco el joven escritor mientras Bernardo imaginaba una vida en familia por Södermalm.- Y es sobre el Anticristo, el enemigo.

- Se calienta la charla! -agregaba rápidamente el emocional Bernardo, mientras encendía un cigarrillo mal armado.

- Y se calentará más en unos años! Como bien sabes, la historia tiene un curso lineal, al menos como la entendemos nosotros los cristianos. Y desde tiempos muy antiguos, o casi sin tiempo, o tiempo de ángel, el Demonio conoce al hombre. Algo siempre conoció, por su ciencia que Dios le dio, y no se le quitó. Y lo fue conociendo a través de los años, de los siglos, del pasar lento y parsimonioso del tiempo. Fue aprendiendo a ver cómo actuaba, cómo pensaba, cómo reaccionaba, vivía, apasionaba, soñaba.. todo tipo de movimientos. Incluso, cómo caía. Aprendió a tentarlo. Pero hay cosas que no sabe, porque le son vedadas. El Señor no le concedió todo el poder, todo el dominio. Por eso tienta, y ahí conoce-.

Dio una largas pitadas a su pipa, y mirando de nuevo hacia la Iglesia, prosiguió:

- No sabía bien quién era el Cristo, cuando nuestro Señor se hizo hombre. Y por eso le tentó. De la duda e hipótesis hizo la prueba. Y fue a ver quién era ese personaje misterioso, era la duda quien lo carcomía por dentro. Y todos sabemos ese magnífico final de Mel Gibson, que en La Pasión, muestra cuando el Maligno cae en cuenta de quién era ese hombre crucificado, el Cristo, que le ganaba de una vez y por todas la vida de las almas-.

- ¿Te interrumpo un segundo? Primero, mirá la extraña cantidad de gente mirando el Sol, y segundo: Vengo al hilo con cada reflexión, pero vamos, quiero relacionar tu pensamiento con lo que sucede hoy!-.

- Calma! Calma! Aprende un poco de los que miran el Sol, son vikingos! Y como no ven el Sol seguido, cuando sale es una nueva maravilla que asombra, como si nunca lo hubieran visto salir. Y así se quedan, inmóviles con una ligera sonrisa en los labios. Y lo segundo.. te decía que el Demonio sabe muchas cosas, pero no todo. Hay cosas que están fuera de su comprensión y visión. Y ahí está el hombre, la providencia y el futuro..-.

The young Writer miró a su alrededor y se asombró, decenas de personas sentadas o paradas ,inmóviles, contemplaban el astro de Helios.

Continuó. - Por más que conozca hasta el hartazgo la monótona y siempre deducible  aunque inesperada psicología humana, el hombre puede ser impredecible. Y la providencia hace su trabajo, en guerra admirable y vencedora contra las fuerzas del mal. Es decir que siempre el coludo hace y rehace nuevos planes, en posición esgrimal contra otros movimientos. Aunque no sabe el futuro, puede predecirlo, pensarlo, amarlo y hasta inducirlo. Su trabajo, desde el grito de Non serviam eterno, se hace y rehace en destruir la creación divina, al hombre. Su celo es el odio a Dios, y por ello todo lo que viene del Altísimo. Ese destruir al hombre se construye en dominarlo, y aquí viene el link con todo la temática del Covid19.

- Esto se pone interesante -. Acotó bernardo al mismo tiempo que ojeaba un niño caerse en la pista de patinaje.

- Su deseo más profundo es el non serviam, y si no se sirve, se gobierna. Lo quiere todo bajo su dominio, claramente las realidades celestes le son imposibles, pero el mundo terreno ya es suyo, él es el príncipe de este mundo. Pero va más lejos… Debe eliminar todo atisbo de bien divino, y uno de ellos es la libertad, don celeste dado a los hombres. Así será que para dominar a todos y en todo, deba poner al mando de todos los hombres, al mando mundial, su persona misma. ¿No te llama profundamente la atención los hechos actuales Bernardo?-.

Y Bernardo, absorto, escuchó las últimas palabras de su amigo, mientras miraba pasar una pareja de ancianos, ambos con barbijo y a distancia reglamentaria y un poco recomendada de 1,5m.- Algo, si, pero ¿qué gana el Mandinga con tener a medio mundo encerrado?-.

- Muchas ventajas quizá.. Partamos de que hace días no hay sacramentos en muchas partes del mundo, que la caridad se ha enfriado y los ancianos mueren solos y sin siquiera un abrazo o un adiós. Numerosas economías entrarán en receso, y ahí hay hambre, desorden y sufrimiento. En fin, todo lo que sea sufrir y padecer humano lo alimenta.-


- Bueno pero si es por eso, esto no se diferencia en nada a otros males, guerras, enfermedades o lo que fuera que padeció el hombre-.

- A eso estoy llegando. Algunos dicen que esto es un evento de ingeniería social. Un fenómeno de estudio y planificación a nivel mundial. Y puede ser ¿por qué no? Todo el mundo danza al mismo compás y a la misma música, con las mismas medidas y reglas, pareciera el Totentanz de Franz List a escalas globales. El mundo está preso pero lo acepta sumisamente.- Terminó su frase y miró hacia la esquina Noreste, donde curiosa es la historia, en 1973 sucedió un robo que bautizó un fenómeno psicológico, el Síndrome de Estocolmo.

Siguió. - Si te relaciono todo lo anterior pienso que el Demonio está barajando un experimento y así ir asentando las bases de su gobierno. Porque no sabía del todo cómo reaccionaron los hombres después de 5 siglo de tanta libertad, y exaltación del mismo hombre. Y lo vio.. La libertad se puede omitir con ciertas excusas, "ciertas normas y criterios para la salud de todos". Algo tiene estudiado, y se ve de este experimento in vivo, que a escala mundial ya se puede dominar un comportamiento general y común a todos, ¿Qué te parece ahora mi querido Bernardo?-.

Mas no hubo respuesta del otro lado, Bernardo absorto en los cerezos que comenzaban a nacer para la primavera escuchaba los ruidos de la ciudad. Niños, risas, cantos de pájaro, el viento del Norte. Allí había paz. Y en un segundo la brisa calmó y el Sol, radiante y majestuoso, ascua y brasa encendida, le pareció que lo inundaba de calor por dentro. Y sonrío.. con una sonrisa leve y sencilla sabiendo y repitiendo por dentro: 

"in quibus visitavit nos Oriens ex alto:
illuminare his, qui in tñenebris 
et in umbra mortis sedent,
ad dirigendos pedes nostros in viam pacis."




The Young Writer




domingo, 5 de abril de 2020

Capítulo I LA EXPEDICIÓN DEL JOVEN BAISHKA LAS REVELACIONES DE DOM ABUBBA SON CIERTAS.Capítulo 1 : LA NOTICIA


Capítulo I : LA NOTICIA


Luego de una extensa conversación en la alcoba real, de unas cinco horas de duración, los dos famosos personajes salieron con una gran excitación dando saltos, riendo y gritando: “¡Un banquete! ¡Necesitamos ahora hacer un banquete que durará tres días! Jaja… aprisa levantad a todo el mundo “
Los servidores de guardia comenzaron a despertar a los cocineros y a los encargados de la gran casa-fortaleza del Joven Baishka. Eran las cinco de la mañana y solo a esos horarios estaba despierta la santa madre del joven, Marina, la ama del Reino , hija de Beboyaga, quien había comenzado media hora atrás con sus oraciones de madrugada. La mujer salió de su oratorio privado por los ruidos exagerados de Dom Abubba y Baishka y mirándolos por el costado del pasillo dijo: “Estos dos … a estas horas? ¡Dom Abubba! ¿Ya eres demasiado sabio para estar saltando y bailando a estas horas con mi hijo… por que tanto alboroto?” A lo que Abubba respondió con gruesa voz: “Nunca es tarde mujer para celebrar una gran hazaña y las venideras que el tiempo y Él nos está dando desde arriba” Marina replicó balbuceando para sí misma: “parecen dos hermanos muy distanciados jaja” y más fuerte exclamó: “Ea pues …. Nos veremos entonces en el banquete que tanto pregonan” y tomando un poco de agua bendita la esparció por el pasillo con una rama de jarilla tocando los mantos de los dos locos y se metió de nuevo al oratorio.

Toda la servidumbre, pregonadores, serenos y milicia  a las 7 de la mañana ya se habían enterado de la gran fiesta que se realizaría en la Casa del Joven Baishka , el comienzo de esta seria a la hora sexta y nadie estaba excluido del banquete. Abubba ya había salido a hacer convocatorias privadas fuera del reino y había enviado lechuzas específicas para anunciar el mensaje en las tierras bajas. Baishka más interesado en cuestiones superficiales pero esenciales a la vez, había convocado a los artistas del reino para recibir a las gentes, afinado su violín Nicolaus Amatti del siglo XVII y ordenado que menú prepararían los cocineros: Jabalíes salvajes al espiedo, terneras en brasa, vinos de elaboración de Don Virula de los Gamos y cervezas de su elaboración personal , la cual era receta  tradicional de los maestros cerveceros de los Gamos , Don Virula y Don Camilo. Especulaban unas seis mil personas, unas cuatro mil eran soldados que además de cumplían con sus tareas agronómicas, artesanales, religiosas o literarias en tiempos de paz. El servicio seria muy abundante , como una mesa del Valhalla . ¡La comilona se preparaba!

¡Ya estaba todo listo! La gente ingresaba a los jardines con ropajes estilizados, las damas relucían sus joyas, la música sonaba al ritmo de los tambores gaitas, flautines, acordeones y violines. Los platos abundantes se distribuían, las copas y jarros de hierro se volcaban al sonar de los skol , salud, zdorovye . Todos reían y disfrutaban, pero la incertidumbre del motivo de la convocatoria se movía de susurro en susurro cada vez más entre los comensales. El joven Baishka ya danzaba con Abubba con los brazos extendidos y girando sobre su eje cual cosacos rusos y dando zapatazos en el tablonado cual irlandeses al son de las melodías y los ritmos……… De pronto con un vozarrón Baishka dijo: “¡Alto!” y todo el bullerío del reino callo al marcaje.

“¡Pueblo del Reino sobre la montaña, bienvenidos! Hoy es un día muy especial ya que tengo noticias y muy buenas para hacer semejante festejo. Como algunos saben, el día de ayer me encontré con mi sabio consejero , mi staretz , Dom Abubba..” en ese momento todos se inclinaron solemnemente con un pequeño gesto de la cabeza y el staretz con mirada afilada sonrió y asintió con su copa de vino al pueblo, luego el señor siguió “…me encontré con él y no de la forma que esperaba, pero gracias a esto se me ha sido revelado un secreto oculto de hace muchos muchos siglos y he recibido una exhortación personal , de mi Staretz , de los daimons y de Él para realizar una expedición a las tierras del Sur …. Así es, en tres días nos iremos de expedición a las tierras del Sur, a Tupun-gatúm.” El gentío comenzó a comentar entre ellos, algunos preocupados, otros asintiendo alegremente por la aventura. 
El pueblo del reino siempre fue muy fiel al Joven Baishka, ya que era un hombre muy acertado para las cosas de la tierra, pero más confiaba por tener a su lado tal consejero, el cual era leyenda viva para muchos de los pobladores y principalmente para los más ancianos. “No tengo mucho más que decir, necesito mil hombres ya que tendremos que que cruzar por las tierras altas, tierras estériles y abandonadas, tierras en las que merodean los arauc-huarp y quien sabe que otras bestias nos podríamos cruzar…. Mm… afuera un servidor estará con la lista para el reclutamiento”. Un hombre curioso se animó a preguntar un poco en broma y un poco no: “Mi señor, discúlpeme, pero ¿mil hombres?... esta cantidad suena un poco a expedición conquista que a solo expedición no? Jaja” y bebió un sorbo de su cerveza espesa ya que la embriaguez había llegado a él. A lo que el Joven respondió: “Bueno, es una expedición y la conquista queda en las posibilidades…” y miro fugazmente a Dom Abubba. “…. Pero basta ya de las noticias y a celebrar porque esta epopeya quedará en los papiros de la gran biblioteca de mi padre y se propagará por todos los condados, reinos y pueblos de Cuyum  ¡Salud, Skol, Sdranovye y en las demás lenguas, jaja!” y todos brindaron , bebieron comieron y bailaron durante tres gratificantes días.


En el tercer día de festejo caminaba el Joven por uno de los pasillos zigzagueando a causa de las bebidas afrodisíacas del banquete cuando sorpresivamente el brazo de Dom Abubba lo tomó de la nuca , le dio tres coscorrones, le sacó de su mano el vaso de wiskey añejado, dio un sorbo largo y dijo en el oído del Joven de forma seca y sobria mientras su barba goteaba: “viene gente de la tierra baja para esta expedición. Son de mi confianza, y también se sumará un discípulo mío … mañana te los presentaré son …” Pero las manos ásperas y duras del sabio habían noqueado a Baishka que no llegó a escuchar ni la mitad.

Continuara.


lunes, 30 de marzo de 2020

EN BUSCA DE VERDADES 1

El antiquísimo reloj de madera hizo sonar su campanada al son de un grave y
hermoso "Dong" indicando que eran las 23:30, supo así Zaqueus que debía
ponerse en marcha. Eligió esa hora porque entonces el reloj sonaría una sola
vez; de haber elegido las 23:00 hubiera tenido que soportar 11 profundos y
horribles "Dongs" (siempre había tenido un problema con las monótonas
campanadas del reloj, excepto claro a la 01:00 o a las 13:00).  Como si
hubiese estado afuera con la oreja pegada a una ventana, ni bien terminó de
sonar la g del "Dong", se escuchó un ruido... Digo ruido aunque conozca que
la intención del autor del mismo era imitar a una lechuza, pero
lamentablemente lo mejor que consiguió fue sonar como un secador de piso
raspando un desprevenido vidrio seco.
Salió Zaqueus con cara de "por fin", pues había pasado horas tratando de
adivinar por qué lo había convocado a la puerta de su casa, y lo que más lo
desconcertaba: ¿por qué le había dejado elegir el horario?
- ¿Qué hacés acá Pieter? ¿Estás loco?- dijo Zaqueus mientras salía de su casa.
- Vengo a invitarte a buscar verdades- Respondió el otro mientras hacía
"casita" con la mano para que el viento no le impida prender su pipa.
- ¿Verdades? ¿No podía esperar? Si nos encuentran en la calle nos van a llevar
en cana - Dijo Zaqueus bajando la voz mientras miraba los horizontes
moviendo la cabeza de un lado a otro.
- No, no puede esperar. Vamos.
Zaqueus no discutió más, parte por curiosidad, parte por intuición y
finalmente por confianza en su viejo amigo. Subieron ambos a la camioneta,
manejaba Pieter. Siempre manejaba Pieter, y sobre todo cuando salían a
buscar verdades.
- Terrible, ¿No?- Dijo Zaqueus mientras señalaba la calle con la pera,
haciendo alusión a lo impresionante que era no ver un alma en el pueblo.
Aunque más lo dijo para romper el silencio que había ganado terreno en los
últimos 15 minutos. La situación lo tenía nervioso y el silencio de Pieter, esta
vez, mucho más.
- Mhm - Respondió Pieter largando humo, sabiendo lo que pensaba su amigo.
Sin previo aviso, luego de doblar por San Martín Sur, frenó de sopetón el auto
y lo estacionó frente a una casa desconocida. - Vení, seguime - Zaqueus bajó
rápido y lo siguió de cerca. Tocó el timbre de la casa y quienquiera que fuera
la persona que abrió nunca lo supimos, pues la gente (que era mucha) se
movía para todos lados saltando. Ambos presumieron que saltaban para no
sentir el cosquilleo en los pies que producían los bajos vibrando al salir del
parlante que tenía tamaño de una heladera.

- ¡¿Qué hacen?! - Preguntó Pieter gritando para hacerse oír. (Podía llegar a
verdades muy ocultas cuando se lo proponía, pero nunca hubiese podido
imaginar que así era como la gente bailaba)
- ¡Bailan! ¿Qué hacemos acá?- Pieter asintió con la cabeza cuando escuchó e
hizo un ademán con la mano en señal de "vení, seguime". Caminaron juntos
atravesando ese mar de saltahombres hasta que llegamos al pequeño jardín de
la casa, donde había un grupo de unos 11 que habían salido a fumar. Entonces
acercándose Pieter les dijo:
- Buenas noches, amigos. ¿Sería alguno tan amable de decirme cuál es la
verdad que los ha convocado aquí esta noche? - 10 de ellos quedaron con cara
de "¿eh?", pero uno no (concordamos luego en que era el más inteligente)
- ¿Qué haces pa? Emm, mirá, si hablo por todos te miento, si querés podemos
charlar de "mi" verdad, que es la que me trajo, pero nos tomaría mucho
tiempo, y están poniendo unos temones...- Dijo esto último como quien dice:
"Por favor, otro día hablamos de la Sustitución Vicaria, ahora quiero escuchar
el concierto para violín de Tchaikovsky"
Se quedaron un rato más ahí dialogando con los saltahombres. En cierto
momento Pieter preguntó por qué no le tenían miedo al virus de reyes y por
qué no se quedaban en casa, a lo que una mujer de pelo corto respondió:
-¿Y por qué no te quedas vos en tu casa? Seguro dejaste a tu mujer allá
lavando los platos, eh?- Automáticamente los otros 10 cambiaron el semblante
amistoso y pusieron las miradas más duras y amenazantes que pudieron y,
aunque no lo fue mucho, ambos prefirieron irse (no porque temieran
enfrentarse a mano limpia, sino que el motivo no justificaba la acción). Luego
de ver que no había verdades allí para encontrar con los saltahombres (excepto
algunas sobre ellos), decidieron irse. O mejor dicho decidió Pieter, quien era
el que dirigía el curso de la noche.
Luego de subir a la camioneta de nuevo, se pusieron en marcha. Esta vez el
trayecto fue más largo hasta que llegaron a la ciudad. Ni bien entraron vieron
personas caminando por la calle, jóvenes ofreciendo atentamente un mate
caliente a ancianos, adultos yendo a visitar a los enfermos al hospital llamado
BONDAD (Justo antes de la B había una marca en la pared que estaba pelada,
al igual que después de la última D). Vieron en una plaza un señor vestido de
manera elegante sentado en un banco de madera, hablando con varios jóvenes
sentados en el piso. Zaqueus comentó al pasar: - Pareciera que dice grandes
verdades - El otro contestó - Si, pareciera... - Dejando un halo de suspenso.
Zaqueus nunca preguntaba cuando Pieter dejaba al suspenso predominar. Al
igual que en la casa anterior, se encontraron con que nadie les preguntaba qué
hacían allí. A decir verdad, el lugar era muy lindo y la gente se veía muy feliz.
Pero había un olor rancio allí; de seguro se encontraban cerca de un tiraje de
residuos o algún río que viniese contaminado de otro lado.

Encontraron a un hombre solo en la vereda; ambos presumieron que estaba
paseando su Summa Theologicae tomo 13 mientras fumaba un Habano
importado de Cuba y tomaba un vaso de Whisky; por el aliento adivinamos
que era Jack Daniel’s.
- Oiga, señor. ¡Pscht! - Dijo Pieter - Dígame, ¿Qué verdad los ha congregado
aquí?
- ¡Que va hombre! La Verdad, con V mayúscula, claro.
- Ahh, eso es bueno, sí sí... Y dígame ahora ¿Qué hacen todos en las calles?
¿Por qué los jóvenes toman mate con los ancianos? ¿Por qué la gente sigue
yendo a los hospitales a tener contacto con los enfermos, los debilitados ya?
¿Acaso no se han enterado del virus de reyes?
- Tonterías - Dijo mientras agitaba la mano como si mágicamente eso evitara
que la susodicha tontera llegara a sus oídos (Quizás quería pegarle un buen
revés, cual jugador de tenis, mientras aún viajaba por el aire) - El nuevo orden
mundial es un cáncer que hay que desestimar para que no te enferme, fijate:
un chasquido de dedos y tienen a todo el mundo metido en sus casas, tienen a
hermanos acusando a primos de hijas de vecinos de haber salido a la calle.
¿Qué será lo siguiente, que nos obliguen a renegar de la Fe? No señor, en esta
ciudad nadie estará de acuerdo jamás con el mundo. Es lógica pura, el mundo
está enfermo, cualquier cosa que proponga el mundo estará infectada... No no
no - Dijo como si por un segundo se hubiese planteado la posibilidad de estar
equivocado - es mejor que sigamos con la vida normal, estos son signos de los
tiempos finales ¡Santo Domingo Savio decía que él seguiría jugando!
¡Seguiría jugando!, qué magnífico... Pero yo, ay de mí tengo que orar para que
el Señor me perdone, soy el peor, el más malo de todos. ¡Santo Dios! ¿Se han
enterado? Ya hay 60 muertos en el país ¡60! Pero bueno, así es la vida. Me
sorprende ver caras nuevas aquí, no suelen llegar muy a menudo. Sobre todo
ahora que todo el mundo vive en paranoia, si supieran que Cristo volverá no
estarían tan preocupados por una enfermedad. Además, ¿conocen ustedes el
porcentaje de fatalidad que tiene? Es minúsculo, minúsculo... Hay más gente
muriendo de dengue y no veo a todo el mundo encerrándose en sus casas. Lo
único que digo es: ¿No será esto una estrategia? Un modo de entrenamiento
digamos; ya probaron el tema de manipular las masas, y les dió resultado.
¿Quién podría afirmar que no lo usen luego para perseguirnos? Aunque nos
harían un favor también ciertamente: la sangre del mártir lava todos sus
pecados, y yo tengo muchos, seguro, como todos. La gente no es consciente
per... -
Pieter subió la ventana y continuó manejando. Se alejaron de la ciudad y
terminaron en las montañas. Cuando encontraron un lugar apropiado, frenaron
y Pieter hizo un ademán con la mano como diciendo "Vení, seguime, dale no
te quedes atrás". Una vez sentados en una roca comenzaron a charlar, prendió
su pipa mientras cebaba mate.

- ¿Por qué fuimos a esos lugares? ¿Qué verdad encontraste que a mí se me
haya pasado por alto? - Preguntó Zaqueus
- Ninguna, al menos ninguna que importe ahora. Construiremos como los
antiguos, buscaremos la verdad primero diciendo qué NO es... Vamos por
partes, los primeros, los saltahombres... Saben menos de la vida que aquel
saltamontes que tenemos en frente. No representa un desafío muy grande
encontrar las no-verdades que los rigen, ni es muy provechoso hoy
desmenuzarlas. Hoy nos atañe concentrarnos en el segundo hombre. Nos
compete pensar en su postura; no elegimos al mejor representante claro está,
pero él tiene detrás (o debajo sería más correcto) una estructura que
emprendió una buena búsqueda y anda perdida en tonteras, como él dijo... Es
una cuestión muy fina, que yo resumiría en lo que hemos hecho hoy: Buscar
la verdad. Pues bien, el hombre con el que hablamos no buscaba la verdad,
sino que buscaba la trampa a la verdad. Es sumamente importante que quede
claro esto: para llegar a la verdad hay que atravesar y destrabar trampas...
Ahora bien, hay una trampa difícil de desentrañar y difícil de combatir. A mí
me gusta decirle "la trampa de las trampas", pues consiste en eso: en una
trampa que hace que uno busque trampas... Es un vicio horripilante que crece
paulatinamente en el corazón del hombre. Cuando lo prueba por primera vez
trae consigo un dulce sabor a triunfo y sorpresa. Esa miel amarilla y cristalina
es la más peligrosa de todas: ya no buscan verdades, buscan mentiras. Bien
podrían decirnos "buscamos mentiras para desestimarlas y llegar a la verdad
más fácilmente", que de hecho es lo que nosotros hemos hecho hoy... Y aquí
viene, el quid de la cuestión... A nosotros no nos importa la no-verdad, tanto así que si nos
topamos con ella, la rompemos y seguimos… El error es detenerse en los no’s
sin avanzar hacia los sí. Regodearse en los "no" hallados, ser un experto en
falacias más que un coleccionista de verdades. Como si un joyero valorara
más su negro terciopelo que la perla que luce sobre él. He ahí el centro de esta búsqueda, fue una búsqueda del "cómo buscar". Después el tema prudencial de cuándo es correcto, o lícito o incluso necesario señalar una con el dedo y acusarla frente al mundo, o frente a íntimos, quedará para otro día.
Hoy la cuestión central es si amamos más la verdad de lo que odiamos la mentira; si
celebramos más el hallazgo de una verdad que el encuentro de un error... Pero
ya me dio fiaca hablar - Dijo esto último con cara de sorprendido, pues él no
había querido decir eso, sino que una fuerza imparable empujó las palabras
fuera de su boca, tanto así que comenzó a tener sospechas... Ya dejamos claro
que Pieter era ducho en el arte de encontrar verdades ocultas. - Creo que tenés
que mirar al halcón que está volando sobre la montaña - Ni bien terminó de
decir eso un halcón apareció volando por encima de un monte nevado -
Zaqueus, no te asustes. Creo que somos parte de un cuento corto. Hasta recién
tenía sospechas, había notado algunas cosas raras, pero lo acabo de confirmar.
- ¿Y cómo? - Preguntó Zaqueus, sin haber querido preguntar, sino que de
nuevo la voz había sido arrancada de su interior.

El suspenso llenó el aire que se hacía cada vez más espeso, hasta tornarse en
neblina. Ambos percibieron que el escritor estaba intrigado.

- Cuando iba a empezar a hablar sobre el criterio que deberíamos tener algo
me frenó en seco y dije que tenía fiaca de hablar. Ahí pensé por primera vez
que pudiera haber alguien escribiendo nuestros diálogos y que se haya
aburrido. Luego pensé que no podía ser, pues quien empiece a escribir algo
tiene que saber que le va a dar fiaca en un momento, y en tal punto puede
dejarlo en "pausa"; y seguir luego. Peeeeero después pensé que quizás el tema
en sí también le dé fiaca, o que sea muy recurrente y se haya arrepentido.
Entonces hice una prueba, miré una montaña fijamente, no había nada pero yo
dije que había un halcón. Sabía que si había una persona detrás de todo esto
inevitablemente pensaría en un halcón, entonces éste debería aparecer, y
efectivamente lo hizo.

. . .

Ya nadie pudo decir nada.

Zaqueus comenzó a aplaudir, aunque no quiso. Pieter comenzó aplaudir,
aunque no quiso. Juntos comenzaron a sonreír, aunque no quisieron. Se
abrazaron sonriendo hombro con hombro y mirando el horizonte, y la imagen
de ellos comenzó a alejarse lentamente, para que lo último que haya de este
escrito fuese feliz. Para que la última cosa que se vea sea a Pieter, el buscador
de verdades, sonriendo abrazado a Zaqueus, también sonriendo. A fin de
cuentas, para que el escritor no sea presa de una imagen de tirano, de
manipulador de personajes falsos, de extorsionador de humanos ficticios.

viernes, 27 de marzo de 2020

Viaje a un Cuadro: ''El Caminante Sobre el Mar de Nubes''



‘’Maldita y aislante cuarentena, que has sacado lo peor y mejor de mí, hoy te doy la mano, pues me has hecho descubrir, entre nuevos pasatiempos, la excelencia simbólica de la belleza, plasmada en maravillosas obras de arte’’


Ya han pasados varios días de encierro, luego de que este mitológico virus nos obligara a detener el mundo por un instante para frenar su avance incontrolable. Es allí que con el pasar de los días, andaba buscando nuevos hábitos, lecturas y hasta hobbies para poder hacer mas pasajera esta tortura del encierro absoluto.

 Los días varían, un día despierto en cavilación melancólica existencial profunda, y otro, simplemente despierto de buen animo y con ganas de fumar un buen tabaco y jugar una buena partida de AOE (Para entendidos).
Escribiendo esta pequeña intro para contextualizar, paso a relatar el porqué de este post, un poco humilde de sentido y palabras, pero sincero en fin. Y es que esta misma mañana, hurgando entre cajas y ordenando un poco, encontré una vieja postal, amarillenta por su antigüedad, la cual estaba acompañada de su clásico aroma a papel empolvado. La sorpresa fue grande, ya que aquella postal procedente de la Alemania Oriental, tenía impresa una pintura que ya antes había observado y que ya había llamado mi atención anteriormente. La dedicatoria, para no dejarlos con intriga, escribía; ¡Estoy bien mamá! 21 de Marzo de 1985.

  Dio la casualidad de que en ese momento encontrabame un poco melan y pensativo y gracias a esto, instantáneamente se me ocurrió la maravillosa idea de pasar el tiempo buscando algunas obras de arte en particular que ya conocía y descubrir el simbolismo que esconden más allá de la pintura en si y su posible interpretación. Es decir, jugar un poco con lo que busca el pintor para con el espectador. Es una interpretación libre, cada quien puede ver cosas diferentes en la obra. A continuación, empezaré este primer post de varios, con la obra que me dio luz para con esta idea y es nada mas ni nada menos que la Obra de Arte de ‘’Caspar David Friedrich - El caminante sobre el mar de nubes’’.




Buscando información de este pintor, me topo con que Friedrich pensaba que el arte debía agitar el espíritu. Para lograrlo, partió de la tradición holandesa y germánica y rompió sus reglas. De familia luterana, creció a orillas del Báltico. Sus paisajes, cargados de simbolismo, muestran marinas brumosas, bosques, ruinas y acantilados. En ocasiones, la imposibilidad de representar lo absoluto o trascendente, le llevaba a rozar la abstracción.

Observo la pintura durante un largo tiempo, busco inspiración mientras fumo y bebo en el encierro cuasi monacal de mi cuarto. Pasados 10 minuto en silencio frente al cuadro, empiezo a escribir en un papel borrador;

Es probable que el sujeto de la pintura, haya partido de un pueblo antiguo, con pequeñas casas de Villa con caminos de piedra vista. Ha ascendido desde el valle por senderos, a través de los bosques. Se ha abierto camino bajo el canto de los pájaros y los sonidos de sus pasos que agitan la hojarasca. No hace frío. El verano ha diluido los restos de nieve. Como se puede observar, es posible que a partir de un punto, el camino se ha hecho abrupto y, frente a un risco, se ha desvanecido. El caminante ha trepado hasta lo alto del acantilado. Allí se ha detenido. La neblina se desliza entre los montes. Las cimas se elevan en el horizonte. Desde su torreta de piedra natural, la inmensidad le ha estremecido y lo ha dejado, tal vez, sin aliento ante la inmensidad del paisaje.

Para los románticos, lo sublime es una cualidad de la naturaleza, de lo que es demasiado grande para ser aprehendido por los sentidos. Consideran que, si lo bello nace del equilibrio, lo sublime rompe la armonía entre la imaginación y la razón. Lo bello produce placer, dicen. Lo sublime provoca inquietud, turbación, incluso terror.
Con el objetivo de extender los límites de la imagen física, nótese que el autor de esta obra juega con el tamaño de las figuras. En esta obra, sus personajes dan la espalda al espectador. Fuerza así a quien los contempla a adoptar su propia perspectiva e incluirse en el paisaje y verse como uno mismo retratado. El paisaje alrededor, montes altos, verdosos y neblina por doquier, me hacen creer que esta inspirado en los Alpes suizos, ya que Friedrich al ser alemán, seguramente conoció tales paisajes, siendo Suiza país limítrofe.  Los torreones de arenisca, cubiertos de vegetación verde, son característicos de esta zona. Emergen como islotes en el mar de nubes. En uno de sus textos, mientras buscaba en alguna pequeña biografía, Friedrich afirmó: <<“La niebla expande el paisaje y le da un tinte celestial. Como una mujer velada, la bruma despierta la imaginación. El ojo tiende a lo que no se distingue con claridad”>>.

Entonces, me atrevo a decir que el caminante se mantiene firme frente a tal manifestación o epifanía. Su rostro podría denotar nostalgia, quizás desosiego o incomodidad, pero su pierna izquierda adelantada mientras observa, denota cierta tenacidad o firmeza. Podría transmitir que hay una afirmación o seguridad. Su cuerpo con atuendos oscuros se eleva sobre la superficie rocosa, serena, mientras el viento agita su cabello. Hay engaño... o tal vez, impostura y teatralidad en su actitud desafiante. Reclama su superioridad desde un pensamiento que aspira, posiblemente, a lo Divino.

De todos modos, jamas sabremos realmente que buscaba el autor al pintar esta obra maestra. Friedrich jamas relató una pintura de su autoría, y creo que pues fue por la simple razón de hacernos una picardía y dejarnos un final abierto...

Para ir concluyendo; Buscando más cuadros de Fiedrich, para encontrar semejanzas en sus pinturas, me tope con uno de un pintor discípulo de el: Carl Gustav Carus ‘’Mujer en un balcón’’




No pude no meditar que ambos personajes en sus respectivas pinturas se muestran en actitud contemplativa a simple vista, con el rostro observando hacia el paisaje. Pero mientras el caminante refleja el temblor y el éxtasis, la mujer aparece sentada, tranquila y en calma. Y esta diferencia en ambos es por una razón; La intensidad ante lo trascendente pertenece a lo masculino y por otro lado, 
la luz del atardecer define con claridad las montañas que observa la mujer desde la fortaleza posiblemente Gótica. Para ella, la naturaleza es visible, nítida, bella, concreta, terrenal. Femenina. No busca la revelación. El perímetro del balcón y el volumen del castillo establecen, el límite entre naturaleza y hogar. Su espíritu tan solo se asoma, pero no concreta. Pertenece a la vida doméstica.

¡Hasta aquí llego yo, quien anime sus capacidades a darle tal vez una mirada más profunda u observación desde otra perspectiva bienvenido sea! Espero que esta idea sea de su gusto, creo que este tipo de trabajos de poner en practica la imaginación nos hace mas sensibles, mas humanos.

El Peregrino Libanés