martes, 7 de abril de 2020

Clouds


[Una pequeña vuelta de The Young Writer al ruedo de los Gallardos]



- No lo sé mi amigo - comentaba The young W. a su compañero entrañable, mientras encendía su pipa con The Shire tabac -. En verdad no lo sé... pues porque no hay ninguna seguridad, pero siempre hay señales, marcas, indicios, pero no seguridad. Están las profecías y con eso hay que contentarnos-.

El sol en cenit brillaba poderoso sobre los dos amigos y daba vida y verdor a las plantas y árboles de Kungsträdsgården que despertaban a la primavera. Había calma por aquellas tierras, el encierro preventivo no era algo a suceder, pues los habitantes del país eran reacios al encierro.

- Mas si algo llama la atención, es el movimiento sincronizado y ordenado, coral, de casi todos los pueblo del orbe. Todos a una han tomando las mismas decisiones, un mismo pensar, un mismo proceder, y eso inquieta.. -siguió el joven la charla que había dejado entre pitadas y humaredas ruludas.

- Bueno, si, mi amigo, si, si. Pero también hay que tener en cuenta la cuestión sanitaria! -bramaba exaltado Bernardo-. Los muertos! Dios mío! Crecen por doquier, la Hispania está diezmada de casos y Italia también. Hay cadáveres, en calles, cadáveres en hospitales, cad..-

- Cadáveres en hospitales seguro -lo interrumpió con risa the young-.

- Claro, sí, ¡pero es la cantidad! Y tu lo sabes bien. Hum.. muertes han habido siempre, y los habrá. Memento Mori.. memento Mori.. -susurraba ya en silencio y absorto mirando unos niños que patinaban en la pista de hielo sobre lo que fuera una  fuente-.

- ¿No te vienen a la memoria tantos libros y lecturas? ¿1984, El Señor del Mundo, Su Majestad Dulcinea, Rebelión en la Granja, Un mundo feliz? No es fácil no asociar nuestra vida moderna y contemporánea con algún suceso, diálogo o capítulo de esos libros. Es más, es como si esas asociaciones brotaran por si solas. Veo mano demoniaca, en todo esto, ya con un poder inconmensurable..- 

- Hace tiempo que lo estoy rumiando. Si y.. no. Bueno más bien que si! Pero algo me dice que no.. No sé. Young, enfermedades y pandemias han existido siempre, y existirán. Los virus mutan, esas partículas a-vitales cambian, no es nada nuevo desde que el mundo es mundo. Y también es sabido que los virus se crean, se comercian, se investigan, y salvan vidas! No todo es morir mi amigo, no compro ese pensamiento rápido y mojigato, mezcla de cristianismo insano que descuida la muerte, aclarando que mientras más rápido, más cerca del Señor. Eso es beatería!-

- Si, coincido, pero a ver sigue.. -agregó TYW mientras relojeaba la extraña cruz que dominaba la cúpula de la Iglesia, donde dicen que antaño oraba secretamente Cristina, La Abdicadora, antes de hacerse católica.

Y prosiguió - La muerte la introdujo el Maligno, al igual que las enfermedades y sufrimientos, y ese volver a la salud, al estado original, esa tarea de contra-maldad, es un “volver” al Paraíso. No es sonsera la tarea de un médico.. Ah! cómo se ha perdido esa figura tan antigua y tan perenne del Cristo Médico.. Me fui.. volviendo, la muerte causa estragos y si te pilla en pecado y sin gracia, ni hablar. De ahí que es bueno recobrar la salud del cuerpo para asegurar la del alma. Pero a escalas mundiales, las tan repentinas muertes y la renuncia de nuestros sacerdotes a salvar almas, puede que aumenten el número de pillados sin gracia. Punto para el Demonio, pero no deja el Señor de hacer su magia-.

- Exactamente, andar indiferente por la gran cantidad de decesos es de personajes ignorantes, o inhumanos si los hay.. y ahora más que nunca resuena el Memento Mori con un rugido ensordecedor. Hay que cuidarse, de no caer en tentación, eso primero. He oído que en algunas partes del mundo han cancelado la Misa y las celebraciones públicas, es duro.. tiempos duros. No me animo a hacer ningún comentario, o algún juicio, creo que ese cura de las tierras de Buenos Aires de la Santísima Trinidad puede traernos un poco de luz. [https://www.youtube.com/watch?v=WJnZh2N0Shg]

- ¿Viste lo que hizo nuestro cura?- celebraba exultante Bernardo.

- Si, valiente, muy audaz. Se acordó de cuando nuestro Señor dijo de ser astutos como serpientes, y lo puso en práctica, y tenemos Misa, Tridentina valga la aclaración-.

- Ja! Quién lo diría, en estas tierras frías, desoladas, hundidas en siglos de tiránico y deshumanizante protestantismo, la Misa sigue mientras nuestros bastiones cristianos cierran.. o ponen vacunas. -ironizó su amigo sobre ciertas fotos y noticias que llegaban desde las tierras del vino.

El banco donde los dos personajes estaban sentados, se ubicaba en el lado Este de los jardines. De espaldas al Mar Báltico, miraban al Oeste, al continente. a Mälaren. El día era único, se habían acostumbrado y habían entendido que cuando el Sol relucía en su máximo esplendor, el deber era salir a caminar. La mayor parte de los días, las nubes celosas del norte lo tapan, o llueve o nieva.

La gente seguía caminando por las calles, secretarias apresuradas y nerviosas corrían a entrar en horario, madres parsimoniosas llevaban a sus hijos a los jardines y colegios, jóvenes airosos reían en el pasto. Eran las 13:00 del mediodía y el centro de la ciudad vibraba de vida y de una alegría inusual para ser ciudad capital. Había paz en aquel lugar.

- Quiero compartirte algunos pensamientos que estuve hilvanando en estos días -cortó en seco el joven escritor mientras Bernardo imaginaba una vida en familia por Södermalm.- Y es sobre el Anticristo, el enemigo.

- Se calienta la charla! -agregaba rápidamente el emocional Bernardo, mientras encendía un cigarrillo mal armado.

- Y se calentará más en unos años! Como bien sabes, la historia tiene un curso lineal, al menos como la entendemos nosotros los cristianos. Y desde tiempos muy antiguos, o casi sin tiempo, o tiempo de ángel, el Demonio conoce al hombre. Algo siempre conoció, por su ciencia que Dios le dio, y no se le quitó. Y lo fue conociendo a través de los años, de los siglos, del pasar lento y parsimonioso del tiempo. Fue aprendiendo a ver cómo actuaba, cómo pensaba, cómo reaccionaba, vivía, apasionaba, soñaba.. todo tipo de movimientos. Incluso, cómo caía. Aprendió a tentarlo. Pero hay cosas que no sabe, porque le son vedadas. El Señor no le concedió todo el poder, todo el dominio. Por eso tienta, y ahí conoce-.

Dio una largas pitadas a su pipa, y mirando de nuevo hacia la Iglesia, prosiguió:

- No sabía bien quién era el Cristo, cuando nuestro Señor se hizo hombre. Y por eso le tentó. De la duda e hipótesis hizo la prueba. Y fue a ver quién era ese personaje misterioso, era la duda quien lo carcomía por dentro. Y todos sabemos ese magnífico final de Mel Gibson, que en La Pasión, muestra cuando el Maligno cae en cuenta de quién era ese hombre crucificado, el Cristo, que le ganaba de una vez y por todas la vida de las almas-.

- ¿Te interrumpo un segundo? Primero, mirá la extraña cantidad de gente mirando el Sol, y segundo: Vengo al hilo con cada reflexión, pero vamos, quiero relacionar tu pensamiento con lo que sucede hoy!-.

- Calma! Calma! Aprende un poco de los que miran el Sol, son vikingos! Y como no ven el Sol seguido, cuando sale es una nueva maravilla que asombra, como si nunca lo hubieran visto salir. Y así se quedan, inmóviles con una ligera sonrisa en los labios. Y lo segundo.. te decía que el Demonio sabe muchas cosas, pero no todo. Hay cosas que están fuera de su comprensión y visión. Y ahí está el hombre, la providencia y el futuro..-.

The young Writer miró a su alrededor y se asombró, decenas de personas sentadas o paradas ,inmóviles, contemplaban el astro de Helios.

Continuó. - Por más que conozca hasta el hartazgo la monótona y siempre deducible  aunque inesperada psicología humana, el hombre puede ser impredecible. Y la providencia hace su trabajo, en guerra admirable y vencedora contra las fuerzas del mal. Es decir que siempre el coludo hace y rehace nuevos planes, en posición esgrimal contra otros movimientos. Aunque no sabe el futuro, puede predecirlo, pensarlo, amarlo y hasta inducirlo. Su trabajo, desde el grito de Non serviam eterno, se hace y rehace en destruir la creación divina, al hombre. Su celo es el odio a Dios, y por ello todo lo que viene del Altísimo. Ese destruir al hombre se construye en dominarlo, y aquí viene el link con todo la temática del Covid19.

- Esto se pone interesante -. Acotó bernardo al mismo tiempo que ojeaba un niño caerse en la pista de patinaje.

- Su deseo más profundo es el non serviam, y si no se sirve, se gobierna. Lo quiere todo bajo su dominio, claramente las realidades celestes le son imposibles, pero el mundo terreno ya es suyo, él es el príncipe de este mundo. Pero va más lejos… Debe eliminar todo atisbo de bien divino, y uno de ellos es la libertad, don celeste dado a los hombres. Así será que para dominar a todos y en todo, deba poner al mando de todos los hombres, al mando mundial, su persona misma. ¿No te llama profundamente la atención los hechos actuales Bernardo?-.

Y Bernardo, absorto, escuchó las últimas palabras de su amigo, mientras miraba pasar una pareja de ancianos, ambos con barbijo y a distancia reglamentaria y un poco recomendada de 1,5m.- Algo, si, pero ¿qué gana el Mandinga con tener a medio mundo encerrado?-.

- Muchas ventajas quizá.. Partamos de que hace días no hay sacramentos en muchas partes del mundo, que la caridad se ha enfriado y los ancianos mueren solos y sin siquiera un abrazo o un adiós. Numerosas economías entrarán en receso, y ahí hay hambre, desorden y sufrimiento. En fin, todo lo que sea sufrir y padecer humano lo alimenta.-


- Bueno pero si es por eso, esto no se diferencia en nada a otros males, guerras, enfermedades o lo que fuera que padeció el hombre-.

- A eso estoy llegando. Algunos dicen que esto es un evento de ingeniería social. Un fenómeno de estudio y planificación a nivel mundial. Y puede ser ¿por qué no? Todo el mundo danza al mismo compás y a la misma música, con las mismas medidas y reglas, pareciera el Totentanz de Franz List a escalas globales. El mundo está preso pero lo acepta sumisamente.- Terminó su frase y miró hacia la esquina Noreste, donde curiosa es la historia, en 1973 sucedió un robo que bautizó un fenómeno psicológico, el Síndrome de Estocolmo.

Siguió. - Si te relaciono todo lo anterior pienso que el Demonio está barajando un experimento y así ir asentando las bases de su gobierno. Porque no sabía del todo cómo reaccionaron los hombres después de 5 siglo de tanta libertad, y exaltación del mismo hombre. Y lo vio.. La libertad se puede omitir con ciertas excusas, "ciertas normas y criterios para la salud de todos". Algo tiene estudiado, y se ve de este experimento in vivo, que a escala mundial ya se puede dominar un comportamiento general y común a todos, ¿Qué te parece ahora mi querido Bernardo?-.

Mas no hubo respuesta del otro lado, Bernardo absorto en los cerezos que comenzaban a nacer para la primavera escuchaba los ruidos de la ciudad. Niños, risas, cantos de pájaro, el viento del Norte. Allí había paz. Y en un segundo la brisa calmó y el Sol, radiante y majestuoso, ascua y brasa encendida, le pareció que lo inundaba de calor por dentro. Y sonrío.. con una sonrisa leve y sencilla sabiendo y repitiendo por dentro: 

"in quibus visitavit nos Oriens ex alto:
illuminare his, qui in tñenebris 
et in umbra mortis sedent,
ad dirigendos pedes nostros in viam pacis."




The Young Writer




domingo, 5 de abril de 2020

Capítulo I LA EXPEDICIÓN DEL JOVEN BAISHKA LAS REVELACIONES DE DOM ABUBBA SON CIERTAS.Capítulo 1 : LA NOTICIA


Capítulo I : LA NOTICIA


Luego de una extensa conversación en la alcoba real, de unas cinco horas de duración, los dos famosos personajes salieron con una gran excitación dando saltos, riendo y gritando: “¡Un banquete! ¡Necesitamos ahora hacer un banquete que durará tres días! Jaja… aprisa levantad a todo el mundo “
Los servidores de guardia comenzaron a despertar a los cocineros y a los encargados de la gran casa-fortaleza del Joven Baishka. Eran las cinco de la mañana y solo a esos horarios estaba despierta la santa madre del joven, Marina, la ama del Reino , hija de Beboyaga, quien había comenzado media hora atrás con sus oraciones de madrugada. La mujer salió de su oratorio privado por los ruidos exagerados de Dom Abubba y Baishka y mirándolos por el costado del pasillo dijo: “Estos dos … a estas horas? ¡Dom Abubba! ¿Ya eres demasiado sabio para estar saltando y bailando a estas horas con mi hijo… por que tanto alboroto?” A lo que Abubba respondió con gruesa voz: “Nunca es tarde mujer para celebrar una gran hazaña y las venideras que el tiempo y Él nos está dando desde arriba” Marina replicó balbuceando para sí misma: “parecen dos hermanos muy distanciados jaja” y más fuerte exclamó: “Ea pues …. Nos veremos entonces en el banquete que tanto pregonan” y tomando un poco de agua bendita la esparció por el pasillo con una rama de jarilla tocando los mantos de los dos locos y se metió de nuevo al oratorio.

Toda la servidumbre, pregonadores, serenos y milicia  a las 7 de la mañana ya se habían enterado de la gran fiesta que se realizaría en la Casa del Joven Baishka , el comienzo de esta seria a la hora sexta y nadie estaba excluido del banquete. Abubba ya había salido a hacer convocatorias privadas fuera del reino y había enviado lechuzas específicas para anunciar el mensaje en las tierras bajas. Baishka más interesado en cuestiones superficiales pero esenciales a la vez, había convocado a los artistas del reino para recibir a las gentes, afinado su violín Nicolaus Amatti del siglo XVII y ordenado que menú prepararían los cocineros: Jabalíes salvajes al espiedo, terneras en brasa, vinos de elaboración de Don Virula de los Gamos y cervezas de su elaboración personal , la cual era receta  tradicional de los maestros cerveceros de los Gamos , Don Virula y Don Camilo. Especulaban unas seis mil personas, unas cuatro mil eran soldados que además de cumplían con sus tareas agronómicas, artesanales, religiosas o literarias en tiempos de paz. El servicio seria muy abundante , como una mesa del Valhalla . ¡La comilona se preparaba!

¡Ya estaba todo listo! La gente ingresaba a los jardines con ropajes estilizados, las damas relucían sus joyas, la música sonaba al ritmo de los tambores gaitas, flautines, acordeones y violines. Los platos abundantes se distribuían, las copas y jarros de hierro se volcaban al sonar de los skol , salud, zdorovye . Todos reían y disfrutaban, pero la incertidumbre del motivo de la convocatoria se movía de susurro en susurro cada vez más entre los comensales. El joven Baishka ya danzaba con Abubba con los brazos extendidos y girando sobre su eje cual cosacos rusos y dando zapatazos en el tablonado cual irlandeses al son de las melodías y los ritmos……… De pronto con un vozarrón Baishka dijo: “¡Alto!” y todo el bullerío del reino callo al marcaje.

“¡Pueblo del Reino sobre la montaña, bienvenidos! Hoy es un día muy especial ya que tengo noticias y muy buenas para hacer semejante festejo. Como algunos saben, el día de ayer me encontré con mi sabio consejero , mi staretz , Dom Abubba..” en ese momento todos se inclinaron solemnemente con un pequeño gesto de la cabeza y el staretz con mirada afilada sonrió y asintió con su copa de vino al pueblo, luego el señor siguió “…me encontré con él y no de la forma que esperaba, pero gracias a esto se me ha sido revelado un secreto oculto de hace muchos muchos siglos y he recibido una exhortación personal , de mi Staretz , de los daimons y de Él para realizar una expedición a las tierras del Sur …. Así es, en tres días nos iremos de expedición a las tierras del Sur, a Tupun-gatúm.” El gentío comenzó a comentar entre ellos, algunos preocupados, otros asintiendo alegremente por la aventura. 
El pueblo del reino siempre fue muy fiel al Joven Baishka, ya que era un hombre muy acertado para las cosas de la tierra, pero más confiaba por tener a su lado tal consejero, el cual era leyenda viva para muchos de los pobladores y principalmente para los más ancianos. “No tengo mucho más que decir, necesito mil hombres ya que tendremos que que cruzar por las tierras altas, tierras estériles y abandonadas, tierras en las que merodean los arauc-huarp y quien sabe que otras bestias nos podríamos cruzar…. Mm… afuera un servidor estará con la lista para el reclutamiento”. Un hombre curioso se animó a preguntar un poco en broma y un poco no: “Mi señor, discúlpeme, pero ¿mil hombres?... esta cantidad suena un poco a expedición conquista que a solo expedición no? Jaja” y bebió un sorbo de su cerveza espesa ya que la embriaguez había llegado a él. A lo que el Joven respondió: “Bueno, es una expedición y la conquista queda en las posibilidades…” y miro fugazmente a Dom Abubba. “…. Pero basta ya de las noticias y a celebrar porque esta epopeya quedará en los papiros de la gran biblioteca de mi padre y se propagará por todos los condados, reinos y pueblos de Cuyum  ¡Salud, Skol, Sdranovye y en las demás lenguas, jaja!” y todos brindaron , bebieron comieron y bailaron durante tres gratificantes días.


En el tercer día de festejo caminaba el Joven por uno de los pasillos zigzagueando a causa de las bebidas afrodisíacas del banquete cuando sorpresivamente el brazo de Dom Abubba lo tomó de la nuca , le dio tres coscorrones, le sacó de su mano el vaso de wiskey añejado, dio un sorbo largo y dijo en el oído del Joven de forma seca y sobria mientras su barba goteaba: “viene gente de la tierra baja para esta expedición. Son de mi confianza, y también se sumará un discípulo mío … mañana te los presentaré son …” Pero las manos ásperas y duras del sabio habían noqueado a Baishka que no llegó a escuchar ni la mitad.

Continuara.


lunes, 30 de marzo de 2020

EN BUSCA DE VERDADES 1

El antiquísimo reloj de madera hizo sonar su campanada al son de un grave y
hermoso "Dong" indicando que eran las 23:30, supo así Zaqueus que debía
ponerse en marcha. Eligió esa hora porque entonces el reloj sonaría una sola
vez; de haber elegido las 23:00 hubiera tenido que soportar 11 profundos y
horribles "Dongs" (siempre había tenido un problema con las monótonas
campanadas del reloj, excepto claro a la 01:00 o a las 13:00).  Como si
hubiese estado afuera con la oreja pegada a una ventana, ni bien terminó de
sonar la g del "Dong", se escuchó un ruido... Digo ruido aunque conozca que
la intención del autor del mismo era imitar a una lechuza, pero
lamentablemente lo mejor que consiguió fue sonar como un secador de piso
raspando un desprevenido vidrio seco.
Salió Zaqueus con cara de "por fin", pues había pasado horas tratando de
adivinar por qué lo había convocado a la puerta de su casa, y lo que más lo
desconcertaba: ¿por qué le había dejado elegir el horario?
- ¿Qué hacés acá Pieter? ¿Estás loco?- dijo Zaqueus mientras salía de su casa.
- Vengo a invitarte a buscar verdades- Respondió el otro mientras hacía
"casita" con la mano para que el viento no le impida prender su pipa.
- ¿Verdades? ¿No podía esperar? Si nos encuentran en la calle nos van a llevar
en cana - Dijo Zaqueus bajando la voz mientras miraba los horizontes
moviendo la cabeza de un lado a otro.
- No, no puede esperar. Vamos.
Zaqueus no discutió más, parte por curiosidad, parte por intuición y
finalmente por confianza en su viejo amigo. Subieron ambos a la camioneta,
manejaba Pieter. Siempre manejaba Pieter, y sobre todo cuando salían a
buscar verdades.
- Terrible, ¿No?- Dijo Zaqueus mientras señalaba la calle con la pera,
haciendo alusión a lo impresionante que era no ver un alma en el pueblo.
Aunque más lo dijo para romper el silencio que había ganado terreno en los
últimos 15 minutos. La situación lo tenía nervioso y el silencio de Pieter, esta
vez, mucho más.
- Mhm - Respondió Pieter largando humo, sabiendo lo que pensaba su amigo.
Sin previo aviso, luego de doblar por San Martín Sur, frenó de sopetón el auto
y lo estacionó frente a una casa desconocida. - Vení, seguime - Zaqueus bajó
rápido y lo siguió de cerca. Tocó el timbre de la casa y quienquiera que fuera
la persona que abrió nunca lo supimos, pues la gente (que era mucha) se
movía para todos lados saltando. Ambos presumieron que saltaban para no
sentir el cosquilleo en los pies que producían los bajos vibrando al salir del
parlante que tenía tamaño de una heladera.

- ¡¿Qué hacen?! - Preguntó Pieter gritando para hacerse oír. (Podía llegar a
verdades muy ocultas cuando se lo proponía, pero nunca hubiese podido
imaginar que así era como la gente bailaba)
- ¡Bailan! ¿Qué hacemos acá?- Pieter asintió con la cabeza cuando escuchó e
hizo un ademán con la mano en señal de "vení, seguime". Caminaron juntos
atravesando ese mar de saltahombres hasta que llegamos al pequeño jardín de
la casa, donde había un grupo de unos 11 que habían salido a fumar. Entonces
acercándose Pieter les dijo:
- Buenas noches, amigos. ¿Sería alguno tan amable de decirme cuál es la
verdad que los ha convocado aquí esta noche? - 10 de ellos quedaron con cara
de "¿eh?", pero uno no (concordamos luego en que era el más inteligente)
- ¿Qué haces pa? Emm, mirá, si hablo por todos te miento, si querés podemos
charlar de "mi" verdad, que es la que me trajo, pero nos tomaría mucho
tiempo, y están poniendo unos temones...- Dijo esto último como quien dice:
"Por favor, otro día hablamos de la Sustitución Vicaria, ahora quiero escuchar
el concierto para violín de Tchaikovsky"
Se quedaron un rato más ahí dialogando con los saltahombres. En cierto
momento Pieter preguntó por qué no le tenían miedo al virus de reyes y por
qué no se quedaban en casa, a lo que una mujer de pelo corto respondió:
-¿Y por qué no te quedas vos en tu casa? Seguro dejaste a tu mujer allá
lavando los platos, eh?- Automáticamente los otros 10 cambiaron el semblante
amistoso y pusieron las miradas más duras y amenazantes que pudieron y,
aunque no lo fue mucho, ambos prefirieron irse (no porque temieran
enfrentarse a mano limpia, sino que el motivo no justificaba la acción). Luego
de ver que no había verdades allí para encontrar con los saltahombres (excepto
algunas sobre ellos), decidieron irse. O mejor dicho decidió Pieter, quien era
el que dirigía el curso de la noche.
Luego de subir a la camioneta de nuevo, se pusieron en marcha. Esta vez el
trayecto fue más largo hasta que llegaron a la ciudad. Ni bien entraron vieron
personas caminando por la calle, jóvenes ofreciendo atentamente un mate
caliente a ancianos, adultos yendo a visitar a los enfermos al hospital llamado
BONDAD (Justo antes de la B había una marca en la pared que estaba pelada,
al igual que después de la última D). Vieron en una plaza un señor vestido de
manera elegante sentado en un banco de madera, hablando con varios jóvenes
sentados en el piso. Zaqueus comentó al pasar: - Pareciera que dice grandes
verdades - El otro contestó - Si, pareciera... - Dejando un halo de suspenso.
Zaqueus nunca preguntaba cuando Pieter dejaba al suspenso predominar. Al
igual que en la casa anterior, se encontraron con que nadie les preguntaba qué
hacían allí. A decir verdad, el lugar era muy lindo y la gente se veía muy feliz.
Pero había un olor rancio allí; de seguro se encontraban cerca de un tiraje de
residuos o algún río que viniese contaminado de otro lado.

Encontraron a un hombre solo en la vereda; ambos presumieron que estaba
paseando su Summa Theologicae tomo 13 mientras fumaba un Habano
importado de Cuba y tomaba un vaso de Whisky; por el aliento adivinamos
que era Jack Daniel’s.
- Oiga, señor. ¡Pscht! - Dijo Pieter - Dígame, ¿Qué verdad los ha congregado
aquí?
- ¡Que va hombre! La Verdad, con V mayúscula, claro.
- Ahh, eso es bueno, sí sí... Y dígame ahora ¿Qué hacen todos en las calles?
¿Por qué los jóvenes toman mate con los ancianos? ¿Por qué la gente sigue
yendo a los hospitales a tener contacto con los enfermos, los debilitados ya?
¿Acaso no se han enterado del virus de reyes?
- Tonterías - Dijo mientras agitaba la mano como si mágicamente eso evitara
que la susodicha tontera llegara a sus oídos (Quizás quería pegarle un buen
revés, cual jugador de tenis, mientras aún viajaba por el aire) - El nuevo orden
mundial es un cáncer que hay que desestimar para que no te enferme, fijate:
un chasquido de dedos y tienen a todo el mundo metido en sus casas, tienen a
hermanos acusando a primos de hijas de vecinos de haber salido a la calle.
¿Qué será lo siguiente, que nos obliguen a renegar de la Fe? No señor, en esta
ciudad nadie estará de acuerdo jamás con el mundo. Es lógica pura, el mundo
está enfermo, cualquier cosa que proponga el mundo estará infectada... No no
no - Dijo como si por un segundo se hubiese planteado la posibilidad de estar
equivocado - es mejor que sigamos con la vida normal, estos son signos de los
tiempos finales ¡Santo Domingo Savio decía que él seguiría jugando!
¡Seguiría jugando!, qué magnífico... Pero yo, ay de mí tengo que orar para que
el Señor me perdone, soy el peor, el más malo de todos. ¡Santo Dios! ¿Se han
enterado? Ya hay 60 muertos en el país ¡60! Pero bueno, así es la vida. Me
sorprende ver caras nuevas aquí, no suelen llegar muy a menudo. Sobre todo
ahora que todo el mundo vive en paranoia, si supieran que Cristo volverá no
estarían tan preocupados por una enfermedad. Además, ¿conocen ustedes el
porcentaje de fatalidad que tiene? Es minúsculo, minúsculo... Hay más gente
muriendo de dengue y no veo a todo el mundo encerrándose en sus casas. Lo
único que digo es: ¿No será esto una estrategia? Un modo de entrenamiento
digamos; ya probaron el tema de manipular las masas, y les dió resultado.
¿Quién podría afirmar que no lo usen luego para perseguirnos? Aunque nos
harían un favor también ciertamente: la sangre del mártir lava todos sus
pecados, y yo tengo muchos, seguro, como todos. La gente no es consciente
per... -
Pieter subió la ventana y continuó manejando. Se alejaron de la ciudad y
terminaron en las montañas. Cuando encontraron un lugar apropiado, frenaron
y Pieter hizo un ademán con la mano como diciendo "Vení, seguime, dale no
te quedes atrás". Una vez sentados en una roca comenzaron a charlar, prendió
su pipa mientras cebaba mate.

- ¿Por qué fuimos a esos lugares? ¿Qué verdad encontraste que a mí se me
haya pasado por alto? - Preguntó Zaqueus
- Ninguna, al menos ninguna que importe ahora. Construiremos como los
antiguos, buscaremos la verdad primero diciendo qué NO es... Vamos por
partes, los primeros, los saltahombres... Saben menos de la vida que aquel
saltamontes que tenemos en frente. No representa un desafío muy grande
encontrar las no-verdades que los rigen, ni es muy provechoso hoy
desmenuzarlas. Hoy nos atañe concentrarnos en el segundo hombre. Nos
compete pensar en su postura; no elegimos al mejor representante claro está,
pero él tiene detrás (o debajo sería más correcto) una estructura que
emprendió una buena búsqueda y anda perdida en tonteras, como él dijo... Es
una cuestión muy fina, que yo resumiría en lo que hemos hecho hoy: Buscar
la verdad. Pues bien, el hombre con el que hablamos no buscaba la verdad,
sino que buscaba la trampa a la verdad. Es sumamente importante que quede
claro esto: para llegar a la verdad hay que atravesar y destrabar trampas...
Ahora bien, hay una trampa difícil de desentrañar y difícil de combatir. A mí
me gusta decirle "la trampa de las trampas", pues consiste en eso: en una
trampa que hace que uno busque trampas... Es un vicio horripilante que crece
paulatinamente en el corazón del hombre. Cuando lo prueba por primera vez
trae consigo un dulce sabor a triunfo y sorpresa. Esa miel amarilla y cristalina
es la más peligrosa de todas: ya no buscan verdades, buscan mentiras. Bien
podrían decirnos "buscamos mentiras para desestimarlas y llegar a la verdad
más fácilmente", que de hecho es lo que nosotros hemos hecho hoy... Y aquí
viene, el quid de la cuestión... A nosotros no nos importa la no-verdad, tanto así que si nos
topamos con ella, la rompemos y seguimos… El error es detenerse en los no’s
sin avanzar hacia los sí. Regodearse en los "no" hallados, ser un experto en
falacias más que un coleccionista de verdades. Como si un joyero valorara
más su negro terciopelo que la perla que luce sobre él. He ahí el centro de esta búsqueda, fue una búsqueda del "cómo buscar". Después el tema prudencial de cuándo es correcto, o lícito o incluso necesario señalar una con el dedo y acusarla frente al mundo, o frente a íntimos, quedará para otro día.
Hoy la cuestión central es si amamos más la verdad de lo que odiamos la mentira; si
celebramos más el hallazgo de una verdad que el encuentro de un error... Pero
ya me dio fiaca hablar - Dijo esto último con cara de sorprendido, pues él no
había querido decir eso, sino que una fuerza imparable empujó las palabras
fuera de su boca, tanto así que comenzó a tener sospechas... Ya dejamos claro
que Pieter era ducho en el arte de encontrar verdades ocultas. - Creo que tenés
que mirar al halcón que está volando sobre la montaña - Ni bien terminó de
decir eso un halcón apareció volando por encima de un monte nevado -
Zaqueus, no te asustes. Creo que somos parte de un cuento corto. Hasta recién
tenía sospechas, había notado algunas cosas raras, pero lo acabo de confirmar.
- ¿Y cómo? - Preguntó Zaqueus, sin haber querido preguntar, sino que de
nuevo la voz había sido arrancada de su interior.

El suspenso llenó el aire que se hacía cada vez más espeso, hasta tornarse en
neblina. Ambos percibieron que el escritor estaba intrigado.

- Cuando iba a empezar a hablar sobre el criterio que deberíamos tener algo
me frenó en seco y dije que tenía fiaca de hablar. Ahí pensé por primera vez
que pudiera haber alguien escribiendo nuestros diálogos y que se haya
aburrido. Luego pensé que no podía ser, pues quien empiece a escribir algo
tiene que saber que le va a dar fiaca en un momento, y en tal punto puede
dejarlo en "pausa"; y seguir luego. Peeeeero después pensé que quizás el tema
en sí también le dé fiaca, o que sea muy recurrente y se haya arrepentido.
Entonces hice una prueba, miré una montaña fijamente, no había nada pero yo
dije que había un halcón. Sabía que si había una persona detrás de todo esto
inevitablemente pensaría en un halcón, entonces éste debería aparecer, y
efectivamente lo hizo.

. . .

Ya nadie pudo decir nada.

Zaqueus comenzó a aplaudir, aunque no quiso. Pieter comenzó aplaudir,
aunque no quiso. Juntos comenzaron a sonreír, aunque no quisieron. Se
abrazaron sonriendo hombro con hombro y mirando el horizonte, y la imagen
de ellos comenzó a alejarse lentamente, para que lo último que haya de este
escrito fuese feliz. Para que la última cosa que se vea sea a Pieter, el buscador
de verdades, sonriendo abrazado a Zaqueus, también sonriendo. A fin de
cuentas, para que el escritor no sea presa de una imagen de tirano, de
manipulador de personajes falsos, de extorsionador de humanos ficticios.

viernes, 27 de marzo de 2020

Viaje a un Cuadro: ''El Caminante Sobre el Mar de Nubes''



‘’Maldita y aislante cuarentena, que has sacado lo peor y mejor de mí, hoy te doy la mano, pues me has hecho descubrir, entre nuevos pasatiempos, la excelencia simbólica de la belleza, plasmada en maravillosas obras de arte’’


Ya han pasados varios días de encierro, luego de que este mitológico virus nos obligara a detener el mundo por un instante para frenar su avance incontrolable. Es allí que con el pasar de los días, andaba buscando nuevos hábitos, lecturas y hasta hobbies para poder hacer mas pasajera esta tortura del encierro absoluto.

 Los días varían, un día despierto en cavilación melancólica existencial profunda, y otro, simplemente despierto de buen animo y con ganas de fumar un buen tabaco y jugar una buena partida de AOE (Para entendidos).
Escribiendo esta pequeña intro para contextualizar, paso a relatar el porqué de este post, un poco humilde de sentido y palabras, pero sincero en fin. Y es que esta misma mañana, hurgando entre cajas y ordenando un poco, encontré una vieja postal, amarillenta por su antigüedad, la cual estaba acompañada de su clásico aroma a papel empolvado. La sorpresa fue grande, ya que aquella postal procedente de la Alemania Oriental, tenía impresa una pintura que ya antes había observado y que ya había llamado mi atención anteriormente. La dedicatoria, para no dejarlos con intriga, escribía; ¡Estoy bien mamá! 21 de Marzo de 1985.

  Dio la casualidad de que en ese momento encontrabame un poco melan y pensativo y gracias a esto, instantáneamente se me ocurrió la maravillosa idea de pasar el tiempo buscando algunas obras de arte en particular que ya conocía y descubrir el simbolismo que esconden más allá de la pintura en si y su posible interpretación. Es decir, jugar un poco con lo que busca el pintor para con el espectador. Es una interpretación libre, cada quien puede ver cosas diferentes en la obra. A continuación, empezaré este primer post de varios, con la obra que me dio luz para con esta idea y es nada mas ni nada menos que la Obra de Arte de ‘’Caspar David Friedrich - El caminante sobre el mar de nubes’’.




Buscando información de este pintor, me topo con que Friedrich pensaba que el arte debía agitar el espíritu. Para lograrlo, partió de la tradición holandesa y germánica y rompió sus reglas. De familia luterana, creció a orillas del Báltico. Sus paisajes, cargados de simbolismo, muestran marinas brumosas, bosques, ruinas y acantilados. En ocasiones, la imposibilidad de representar lo absoluto o trascendente, le llevaba a rozar la abstracción.

Observo la pintura durante un largo tiempo, busco inspiración mientras fumo y bebo en el encierro cuasi monacal de mi cuarto. Pasados 10 minuto en silencio frente al cuadro, empiezo a escribir en un papel borrador;

Es probable que el sujeto de la pintura, haya partido de un pueblo antiguo, con pequeñas casas de Villa con caminos de piedra vista. Ha ascendido desde el valle por senderos, a través de los bosques. Se ha abierto camino bajo el canto de los pájaros y los sonidos de sus pasos que agitan la hojarasca. No hace frío. El verano ha diluido los restos de nieve. Como se puede observar, es posible que a partir de un punto, el camino se ha hecho abrupto y, frente a un risco, se ha desvanecido. El caminante ha trepado hasta lo alto del acantilado. Allí se ha detenido. La neblina se desliza entre los montes. Las cimas se elevan en el horizonte. Desde su torreta de piedra natural, la inmensidad le ha estremecido y lo ha dejado, tal vez, sin aliento ante la inmensidad del paisaje.

Para los románticos, lo sublime es una cualidad de la naturaleza, de lo que es demasiado grande para ser aprehendido por los sentidos. Consideran que, si lo bello nace del equilibrio, lo sublime rompe la armonía entre la imaginación y la razón. Lo bello produce placer, dicen. Lo sublime provoca inquietud, turbación, incluso terror.
Con el objetivo de extender los límites de la imagen física, nótese que el autor de esta obra juega con el tamaño de las figuras. En esta obra, sus personajes dan la espalda al espectador. Fuerza así a quien los contempla a adoptar su propia perspectiva e incluirse en el paisaje y verse como uno mismo retratado. El paisaje alrededor, montes altos, verdosos y neblina por doquier, me hacen creer que esta inspirado en los Alpes suizos, ya que Friedrich al ser alemán, seguramente conoció tales paisajes, siendo Suiza país limítrofe.  Los torreones de arenisca, cubiertos de vegetación verde, son característicos de esta zona. Emergen como islotes en el mar de nubes. En uno de sus textos, mientras buscaba en alguna pequeña biografía, Friedrich afirmó: <<“La niebla expande el paisaje y le da un tinte celestial. Como una mujer velada, la bruma despierta la imaginación. El ojo tiende a lo que no se distingue con claridad”>>.

Entonces, me atrevo a decir que el caminante se mantiene firme frente a tal manifestación o epifanía. Su rostro podría denotar nostalgia, quizás desosiego o incomodidad, pero su pierna izquierda adelantada mientras observa, denota cierta tenacidad o firmeza. Podría transmitir que hay una afirmación o seguridad. Su cuerpo con atuendos oscuros se eleva sobre la superficie rocosa, serena, mientras el viento agita su cabello. Hay engaño... o tal vez, impostura y teatralidad en su actitud desafiante. Reclama su superioridad desde un pensamiento que aspira, posiblemente, a lo Divino.

De todos modos, jamas sabremos realmente que buscaba el autor al pintar esta obra maestra. Friedrich jamas relató una pintura de su autoría, y creo que pues fue por la simple razón de hacernos una picardía y dejarnos un final abierto...

Para ir concluyendo; Buscando más cuadros de Fiedrich, para encontrar semejanzas en sus pinturas, me tope con uno de un pintor discípulo de el: Carl Gustav Carus ‘’Mujer en un balcón’’




No pude no meditar que ambos personajes en sus respectivas pinturas se muestran en actitud contemplativa a simple vista, con el rostro observando hacia el paisaje. Pero mientras el caminante refleja el temblor y el éxtasis, la mujer aparece sentada, tranquila y en calma. Y esta diferencia en ambos es por una razón; La intensidad ante lo trascendente pertenece a lo masculino y por otro lado, 
la luz del atardecer define con claridad las montañas que observa la mujer desde la fortaleza posiblemente Gótica. Para ella, la naturaleza es visible, nítida, bella, concreta, terrenal. Femenina. No busca la revelación. El perímetro del balcón y el volumen del castillo establecen, el límite entre naturaleza y hogar. Su espíritu tan solo se asoma, pero no concreta. Pertenece a la vida doméstica.

¡Hasta aquí llego yo, quien anime sus capacidades a darle tal vez una mirada más profunda u observación desde otra perspectiva bienvenido sea! Espero que esta idea sea de su gusto, creo que este tipo de trabajos de poner en practica la imaginación nos hace mas sensibles, mas humanos.

El Peregrino Libanés

domingo, 8 de marzo de 2020

El Séquito


La noticia de la muerte del Santo Padre viajó en forma inmediata a todas partes del mundo, teniendo por primera vez en la historia, el uso de las redes sociales como enzimas catalizadoras del proceso.  Los "mass media" del globo entero se hicieron eco del hecho, y así pues desde el New York Times hasta el diario El País, pasando por Der Spiegel en Alemania y La Stampa en Italia, ponderaban el pontificado del difunto papa. Evaluaban también, como si supiesen, que figura pontifical necesitaba la Iglesia Católica si tenía intenciones de conservar un mínimo de fieles que permitiera sostener la inmensa infraestructura de la institución.


Don Camilo de Benedetto, recostado en su diván de cuero, arrojó el ejemplar diario de La Vanguardia que acababa de terminar de leer. Pensaba para sus adentros que estúpidos eran los periodistas que dirigían la opinión pública de todo el planeta.


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Así pues, para un idiota del diario Clarín, "el próximo Papa tendrá que ser un gran diplomático. Nunca antes la crisis migratoria ha llegado a puntos tan álgidos" y además "el cambio climático exige una respuesta nunca antes vista en la Santa Sede, como es la eliminación de todas las estufas en todas las parroquias del mundo, en orden a dejar de consumir combustibles fósiles como el gas natural". El otro zopenco del London Times solicitaba enérgicamente al próximo Pedro "a meaningful change in the LGBT questions", y el que sin dudas más había hecho reír al menor de los Gamos, una periodista de Costa Rica, exigiendo la creación de un nuevo dicasterio: la Sagrada Congregación para la Adopción de Caninos Domésticos en Nunciaturas Apostólicas.

Afortunadamente, don Virula abrió la puerta de su habitación y lo sacó de su furor, recordándole que debían salir al castillo del Marqués, para la reunión mensual de representantes distritales del Godoy. A los 15 minutos, los delegados de Los Gamos, Abbuba, Don Ábila de la Mancha, y los veedores del Cacique don Ojota Fonsé, Hilario de Jesús, y el Hijo del Perla tocaban la gran puerta de madera con zafiros engarzados. 

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"Ábreles de inmediato, y no te olvides de ir a buscar personalmente a Evilio el Confesor" ordenó adentro el Marqués al jefe de guardia. Este, asintiendo secamente, se retiró con pasos largos y ensayados, dejando el gran comedor en la sola presencia del Señor feudal. Tal vez no hiciese falta que supiesen sus leales servidores y amigos todos sus propósitos, ni sus estratagemas, pero al menos lo fundamental debían de entender. Si las cosas no resultaban como esperaba al final de ese día, el plan se desmoronaría, más no había ningún mal augurio que anticipara algo así, por lo que, fiel a su estilo, el Marqués del Godoy reanudó el toca discos en el segundo movimiento del concierto para dos violines de J.S. Bach, que bien sabía que ambientaría adecuadamente la reunión.


"¡Querido Marqués! He traído sencillos presentes en nombre de toda la comunidad de Villanueva".- exclamó Fonsé inmediatamente luego de atravesar el vestíbulo.-"Aceitunas recién procesadas, traídas de la gloriosa finca Don Gino."

Y así, uno por uno, fueron dejando las tradicionales dádivas. Este gesto, tan olvidado en nuestros días, era el ABC de la vida de estos hombres. Hilario Cruz con El Hijo del Perla unieron sus esfuerzos financieros y entregaron generosamente un barril de cerveza de malta, importado desde un monasterio cisterciense del norte de Europa. El starets del violín, por el contrario, optó por un presente más pedagógico y así pues recitó en un perfecto castellano antiguo aquel magnífico fragmento de Pemán, que hace decir a Xavier en el Divino Impaciente:

"¡Pronto!, que como un carbón,
 me quema el alma tu ultraje,
y me tarda la ocasión,
de enseñarte quienes son
los hombres de mi linaje" 

y responde Iñigo el de Loyola:

"Hombres que nacen y mueren,
como todos los demás,
y si les hieren en su orgullo,
quizás peores que animales"

"¡No olvide Señor Marqués de estas altísimas tierras, que polvo eres y a él has de volver, no caigas en la vanagloria, no sea que la vanidad que el sabio Qohelet describió tan magistralmente te agarre desprevenido!" completó el divino y santo Starets del Violín.

Con solemnidad, el Marqués se postró frente a sus amigo, dejando apoyar la orla de su manto de púrpura en el suelo: "Que nunca suceda. Amén. Amén."

Ya sentados todos a la mesa, comenzó el grandioso festín. Aves asadas, pescados, carnes a la olla y pastas; tentempiés, brochetas de cerdo y empanadas de camarón. Todo estaba fabuloso, y la amical reunión adquirió un rumbo especialmente gozoso cuando apareció entre ellos Evilio, el confesor de almas. ¡Cuántas veces había dado su bendita absolución a los allí reunidos! Probablemente era quien más conocía las almas de aquellos pecadores.

Levantando su brazo en señal de anuncio, se dirigió al Marqués:

"Mi señor, el heraldo me ha informado su deseo de confesaros, he procurado venir lo antes posible, más en la fila del templo he absuelto a 20 mil personas el día de hoy. A pesar de todo, aquí estoy, para brindarle mis humildes servicios."

El Marqués, desplegando sus casi dos metros de altura, abrazó al confesor de almas, y dijo a los reunidos: "¡Ea pues! Aquí tenemos un verdadero sacerdote de Cristo, en quien no hay doblez. Administra los santos sacramentos y predica el Evangelio del Dios Altísimo. Ora por su grey, y no deja a nadie sin consuelo."

Don Virula y Don Camilo, por la terrible cercanía que tenían desde hace décadas con el pastor, lagrimearon abundantemente. Para acallar el incómodo momento, el Señor del Godoy continuó:

"Don Evilio, quería pedirle confesión pública. Es bueno que la autoridad se acuse de sus pecados frente a los súbditos. Lo hizo el Rey David con el profeta Natán, y más en nuestro tiempo, el General Juan Domingo cuando se disculpó con Pío XII por la quema de las iglesias. También yo, venerable anciano, deseo mostrar que de carne estoy hecho, y sumergir mi alma y corazón en el océano bendito de la misericordia de Dios."

El padre Juan María, como le decían algunos, inmediatamente buscó una silla y un reclinatorio (sacado del oratorio privado del Marqués), y antes que los demás pudiesen entender, el Marqués arrodillose y se escuchó en alta voz a la reencarnación del Padre Vianney: 

-¿Hace cuánto no se confiesa?.-

-Dos semanas, Padre.- contestó el de largas extremidades.

-¿Y de qué cosas le quiere pedir perdón a Dios?.-

-Padre...tan sólo una cosa. Es...es Tatiana padre. Tatiana Gorocheva. La he vuelto a contratar ocasionalmente.- reconoció humildemente el Marqués del Godoy. La chica traída de Crimea para satisfacer a las cortes del Godoy se había vuelvo muy popular en las confesiones con Elvirilacio.

-¡Recuerda que el verdadero amor implica renuncia! ¿Algo más? ¿Te acuerdas de rezar todos los días? Es muy importante, en la mañana y en la noche.-

-Si padre. Nada más que yo recuerde.- acortó el Jefe de Estado.

-¿Le pides perdón a Dios de todos tus pecados?- interrogó finalmente el santo cura. Ante el asentimiento del Marqués, dió la absolución y culminó con la tradicional despedida:

-¡Da gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia! El Señor ha perdonado tus pecados, vete en paz. Que te vaya bien...- y así como había llegado de rápido, el nuevo cura de Ars salió despedido por la puerta. Todos contemplaron la escena con ternura, admirándose de ese cura tan humilde y pobre en luces humanas, pero tan sabio a los ojos de Dios.

El Marqués se sentó lentamente en la cabecera de la larga mesa. Estaba ruborizado. No es que ellos no conocieran a Tatiana, pero les sorprendía que alguien de la raigambre del señor feudal pudiese caer en tales vicios. Es que no todos estaban al tanto de la imperiosa necesidad de mujeres que experimentaba el del Godoy cuando cortaba con sus usualmente largos y emotivos noviazgos. El silencio se podía cortar un cuchillo, y de prontó el de los Gamos, el mayor, carraspeó fuertemente:

"Ejem! Bueno gran Señor, creo que es hora de que nos ponga al tanto de las noticias ocurridas en el interlunio", sentenció Don Virula con decisión.

Y así fue como el Marqués del Godoy relató la historia del favor pendiente del último papa de la Iglesia Católica hacia el Señor de la noble y siempre gracil tierra de Godoy Cruz. El rostro de Hilario Cruz estaba desencajado, sin dar crédito a sus oídos. Don Ojota, El Hijo del Perla, y Dom Abbuba reían entre dientes, admirados de ver el soborno del Marqués. Los de los Gamos, por el contrario, brindaban con grandes cantidades de vino blanco "Torrontés", de la viña de Jimmy el Cazador.

"De forma tal- culminó finalmente el Marqués- que esta misma mañana mis informantes del Correo Argentino me han hecho llegar que una carta procedente desde la Ciudad del Vaticano se encuentra en manos del Nuncio Apostólico de nuestro país, y debería estar llegando- ¡GONG! El tañir de la gran campana se hizo escuchar furibundo esta vez- precisamente ahora" finalizó el Señor del Godoy con una sonrisa súbita en los labios.

"Dimitri-ordenó de pronto al maestresala-llena las ánforas de piedra caliza traídas de Qumrán con 18 galones del mejor vino que tengamos procedente de Bordeaux. Si no me equivoco, debiera ser la cosecha 1842/1843, pero que primero pase por la criba de Don Virula! Traigan además los faisanes fritos, y los habanos robados a Castro durante la expedición a Cuba del '61 mandada por mi padre. Por último, que el cuarteto de cuerdas siga a dom Abbuba con la interpretación de 'Fatto per la notte di Natale' de Arcangelo Corelli".

El rostro del ruso asintió secamente, y mientras los presentes se abrochaban los sacos y ajustaban sus botas de cuero, 12 vasallos del Castillo se pusieron en paralelo con la gran puerta de madera, desenvainaron sus espadas, y formaron el ya conocido túnel de honor para los grandes invitados. Las dos hojas de madera se desplegaron lentamente, y un hombre alto y corpulento con traje talar ingresó dando grandes zancadas en el salón. Uno más bajo, gordo y feo, lo acompañaba, con un clergyman cubriendo el último botón de la camisa, y con una carta en sus manos. Era el heraldo del Nuncio. Parándose encima de la mesa del gran salón, en medio de un silencio sepulcral, abrió la misiva y comenzó a leer:

                                                            Resultado de imagen de sello vaticano

"Ciudad del Vaticano, 15 de Mayo del 2020:

Al muy alto y noble Señor de las tierras fértiles y fecundas del Godoy: paz y bien.

 Como Camarlengo de la Santa Sede durante el período de Sede Vacante, y por tanto máxima autoridad de la Iglesia Católica en estos momentos, le informo que deseo llevar a cumplimiento en obediencia la última voluntad del Papa fallecido días atrás. Esto es, que sea Ud creado Cardenal de la Santa Romana Iglesia. 

Respecto a la controversia surgida en torno a su corta edad y estado laical, no veo más solución que dar por abolidas las hasta ahora vigentes constituciones apostólicas del siglo XX que prohíben la nominación de un cardenal con vuestras características. Bien sabe Ud que en otras épocas, más felices tal vez, se coronaba príncipes de la Iglesia sin tanto prurito, dado que es una dignidad eminentemente honorífica, sin ninguna connotación sacramental. 

Por tanto, bajo el tácito deseo del último Vicario de Cristo, quedan formalmente anulados todos estos impedimentos. Dispongo entonces:

1. Sea llevado a cabo un consistorio de Cardenales el día 20 de Mayo del 2020, en la ciudad de Roma.

2. Sea Ud creado Cardenal de la Iglesia Católica en el mismo, con la designación de la titularidad de la Basílica de San Clemente.

3. Dispone Ud de 10 pasajes de avión, así como otros tantos lugares en los hoteles de la ciudad Eterna, para su séquito. Este deberá ser informado de inmediato al despachante de esta carta. 

4. En el improbable caso en que Ud. resulte electo Papa en el próximo cónclave del 25 de Mayo, se dispondrá a su inmediata ordenación episcopal, previa a su salida a la Logia de la Basílica Vaticana para el saludo a los fieles. 

Sin otro particular, lo saluda afectuosamente, 

                                                                      Angelo Card. Sodano, Camarlengo de la Sede Pontificia"


Nuevamente, el silencio reinó de forma absoluta en la sala. Todos las miradas se encontraban fijas en la cabecera de la mesa, donde el Marqués del Godoy acariciaba la cabeza de su animal favorito, el felino Aquiles. Lentamente, se levantó de la silla, respiró hondamente, y dijo en alta voz:

"Acepto la designación. Se suman al séquito, además de los aquí presentes, el Emigrante Nostálgico, Zaqueus de la Guerma, El Corsario Negro, y Jimmy el Cazador. Ahora, con el permiso de ustedes, me retiro. Tengo mucho que reflexionar. Dimitri, encárgate de la despedida de todos los reunidos, y avisa a Tatiana que me espere en la alcoba" sentenció con un dejo de cansancio en la voz.

Mientras desaparecía por la puerta lateral, los amigos y vasallos del Marqués no se atrevían a emitir palabra. Solo se escuchaba de fondo el segundo movimiento del magnífico concierto de Navidad. De pronto, dom Abbuba, dejando la batuta en la mesa, exigió:

-"Dimitri, de inmediato, trae un vino de la cosecha 4800 a.C. procedente de Ur de los Caldeos".-

-"Pero Señor, ese es el vino que bebió en su borrachera el Patriarca Noé. Solo quedan 4 botellas, únicamente en ocasiones especialísimas su amigo el Marqués..."- empezó a decir el oriundo de Leningrado.

-"¡Dimitri!"-cortó el divino instrumentista-"Esta es una de esas ocasiones. Haz lo que se te pide."

Nuevamente, Pavluchenko hizo una profunda reverencia a la mesa de los comensales, y dándose vuelta, enfiló hacia la cava de vinos del Señor del Godoy.


Continuará...














martes, 25 de febrero de 2020

OSTROV: Una película para Cuaresma.

Queridos Gallardos, como todos saben, mañana comienza un nuevo tiempo litúrgico: Cuaresma. Tiempo fuerte de conversión a Dios. Lo que quizás algunos todavía no saben es que existe una película, tal vez lo mejor en arte cinematográfico en su género, propicia para ver en el inicio de esta etapa cuaresmal. O, ¿por qué no?, para verla varias veces durante este tiempo penitencial. Sí, porque OSTROV ("La Isla") es una de esas películas que hay que ver muchas veces, que hay que habituarse a ver todos los años, como "La Pasión de Cristo" de Mel Gibson. Son películas para rezar, para meditar, para contemplar. Hagan la prueba, y comprobarán que no exagero. Y no digo más con respecto a la misma porque a continuación compartiré un texto escrito hace ya tiempo donde transcribo las impresiones que la película rusa me dejó en el alma, luego de haberla visto unas cuantas veces. Pero primero, póngase cómodos mañana y vean recogidos la película (¡sin pororó, eh!). Después, el que quiera, lea tranquilo el extenso comentario a la película, y anímese a comentar luego del mismo sus propias impresiones -si es que alguna impresión profunda les dejó el inspirado film...

¡Santa Cuaresma para todos!

Cuaresma sufrida; Pascua florida.





Una reflexión a partir de la película "Ostrov".


La película rusa OCTROB (La isla) es una obra maestra del arte cinematográfico. De temática religiosa, es un film que provoca la oración. De difícil acceso, su interpretación hay que hacerla también en clave orante y hasta, quizás, es menester sumergirse en su ethos místico para lograr descifrarla acabadamente.

La trama permanecerá apenas oculta a lo largo de todo el roadaje. Mas, aunque su argumento pueda aparecer claro hacia el final -la théosis de un hombre aparentemente loco, o más preciso “bromista”- esto no significa que el mensaje central de la obra podamos asirlo y empaquetarlo, como si se tratase exactamente de una película más. De hecho, a medida que uno más veces la contempla, más y nuevas noticias se descubren. No interesa saber quién es su director y cuál haya sido la inspiración del mismo al escribir su magnífico guión para animarse el simple aficionado al buen cine a sacar sus conclusiones, o al menos intentar explicar el sentido del mismo. Sea como fuere, dado que he mirado dicha película ya varias veces, me arriesgaré a compartirles algunas intuiciones.

La obra rusa en cuestión es un ascenso místico. Una redención del tenor de obras como la de aquellos otros inmensos rusos de la literatura -Dostoievsky y Tolstoi- que gustan de patentizar en sus escritos. En necesario prestar suma atención a todos los detalles del film, aunque nos parezcan algunos tal vez demasiado nimios o insignificantes. Hay que verla con “muchos ojos” y atesorar todo lo que va aconteciendo desde el principio hasta el fin. Puesto que todo en la película significa algo, señala algo, sugiere algo. Desde la música, pasando por los colores y las tomas de los paisajes, hasta las acciones de todos sus personajes y los trascendentes diálogos entre ellos. Todo es elocuente, aún las pausas de silencio, y nada se puede echar por tierra por mera distracción (…probablemente sea ésta una de las causas por las que poca gente se tome el tiempo de pensar y contemplar la susodicha película).

Pero volviendo a la primera idea, este ascenso se comienza a desvelar en la primera imagen del relato: la caldera de fuego ardiendo. El protagonista -Anatoly- no es más que un pobre muchacho, enfermizo y raro, cuya labor es ser carbonero. Sí, en esta primera escena se ve el estado de su vida -en el fondo, de su propia alma-: el infierno. Miserable como es en donde se encuentra, muy pronto se lo verá lloriqueando en una actitud cobarde y deplorable, traicionando a su supuesto amigo y capitán -Thikon Petrovich-, para finalmente darle un tiro de puro miedoso y vil; y todavía más, regocijarse luego como un lunático de semejante crimen hecho a su camarada y a su patria. Así se muestra a las claras como un ser desgraciado que se merece lo peor; tanto que la explosión ulterior del barco repleto de carbón donde Anatoly había quedado sólo y con vida, vendría a ponerle un justo fin a ese mozalbete canalla y chillón.

Sin embargo, en la escena siguiente, se lo ve a Anatoly arrojado sobre una playa llena de barro y turba, siendo rescatado por tres monjes… ¡El Brazo de la gracia providente entraba en Acción! Cuando se está como el joven Anatoly, en trances de morir, en ese preciso instante, aparecen misteriosamente los Tres para salvarte: la Trinidad Santísima. Cuando se está tendido sin esperanza, “con el agua hasta el cuello” y todo deshecho, el Dios Unitrino se encarga de hacer de tu lodazal donde postrado estás una isla de misericordia divina. Y una vida nueva comienza…

Pasan, pues, los años -poco más de 33 años, lo que hace de la cifra numérica quizás otra sugerencia- y vemos al mismo…loco. Pero, ¿por ventura es éste el mismo chiflado de la juventud oscura? Poco a poco iremos descubriendo que el protagonista, ya viejo, sigue rematadamente loco; no obstante, su locura, ha mudado de sentido. ¿De qué locura se trata? Responder a este interrogante tal vez sea el único enigma real e importante a desentrañar en el curso de todo el film. ¿Habrá que enloquecer como el ahora Starets Anatoly para comprenderlo cabalmente? Sin duda que durante la vida de éste supuesto demente y siempre “bromista” -como lo apodaban en la comunidad de monjes que lo había rescatado tiempo ha y donde a partir de entonces moraba y trabajaba como…carbonero- nadie lo supo comprender. Ahora bien, después de su muerte -sublime-: ¿lo habrán comprendido, al menos, los Padres Filaret y Job? Es algo que no podríamos terminar de saberlo con certeza, pero que bien podríamos sospechar que sí. Que finalmente el misterio del personaje -en su doble sentido- de Anatoly fue develado para sus superiores monjes.

La locura, o mejor dicho, la santidad de Anatoly es el tema central de la película. Pero hay más… Que continúe el mismo oficio de carbonero, antes y después de su metanoia, es ilustrativo para destacar que su cambio completo y total, su metamorfosis, se producirá en las mismas condiciones y con los mismos elementos que cuando se hallaba en la “fosa infernal”. Es un signo de que por más que la Gracia de la conversión impacte en el alma con fuerza, no quiere decir esto que uno quede transfigurado de golpe y que ninguna mancha ya se asome en el rostro. Anatoly seguirá sucio y negro por mucho tiempo hasta que al fin llegue el día en que su cara quede limpia y resplandeciente, y su corazón en paz. “Hay ángeles cantando en mi corazón”, exclama con júbilo nuestro protagonista terminando la película. Pero vamos despacio…

También se puede colegir, en el hecho de que siga siendo carbonero, que él quiere borrar su delito quemando todo el cuantioso carbón que se había conservado en el barco que, ciertamente, estaba destruido por la explosión producida por el buque de guerra de los Nazis en la segunda Gran Guerra (42´). Este mismo barco atracó precisamente en esta minúscula isla de monjes perdidos. Y así se pasó más de 30 años echando el mismo carbón, más negro que la noche cerrada, sobre el fuego de otra caldera que arde. Así figuran las dos calderas. La primera era estéril  y cruel; esta segunda acrisola para hacer relucir el oro precioso en la Eterna Vida. En la primera el carbón obscurísimo nunca se acaba y las puertas de hierro jamás se cierran. En la segunda sí se cierran, una vez que el carbón del buque de carga averiado es totalmente incinerado. Entonces no seremos más carboneros, ni vestiremos más de luto ni andaremos más mugrientos…

Además de todo lo anterior, hay un Anatoly taumaturgo y profeta, que a su vez admite otras tantas lecturas. Vale aclarar, antes de que siga el comentario -un tanto extenso, es cierto- que en boca de Anatoly hay más palabras de la Sagrada Escritura, especialmente de los Salmos, que de su propia autoría. Y en esto también -el “loco por Cristo”- se distingue, en que su dicción tenga más Palabra Divina que palabra humana. Desde que se levanta -como lo vemos en una de las primeras escenas- hasta que se acuesta, lo primero que profiere en sus labios es: “Gospodi”, ¡Señor!

Pero volviendo a este perfil profético y milagrero de Anatoly, pareciera que su celo estará en que no se lo tenga por tal. Evita con violencia y con todo tipo de artificios extravagantes exhibir sus dones sobrenaturales (…¿o mostrarlos?). A priori uno constata que Anatoly miente por este afán de ocultarse, pero si uno observa detenidamente el Starets termina dando a entender que él es el Profeta y el Taumaturgo. Vale la pena insistir que, entre milagro y milagro, o profecía y profecía, la oración todo lo envuelve. Anatoly ora continuamente, siempre recurre a la oración y es en ella y desde ella que obra prodigios. Cierto es que lo prodigioso de su obrar no se debe pura y exclusivamente a la oración, o mejor expresado, en verdad sí se debe a ello el que acontezcan maravillas en virtud de su plegaria pero esta misma poco podría sin una vida penitente detrás que la respalde. Es así que, por sobre todo y ante todo, Anatoly es un orante y un penitente. Y es viviendo así, en intensa oración y penitencia, durante tantos años, que terminó convirtiéndose hacia el final de su historia en Exorcista… “porque a esta casta se la expulsa solo con oración y ayuno.”

Entonces allí lo vemos -ahora sí que vamos concluyendo- erguido, hidalgo, con “espíritu de príncipe”, dispuesto a batirse por última vez con el peor de sus enemigos, con el más mortal, y dañino y malvado; con el mismísimo Satán. Podríamos suponer que el enemigo del Mundo muy atrás quedó, que el de la Carne lo había dominado recientemente con la quema de todos los carbones -testimonio de toda una vida ejemplarmente ascética-, y que, entonces, solo un Enemigo le faltaba derrotar definitivamente. A éste último lo “conocía personalmente” por lo que se deduce que se ha cruzado en pugilato con este Adversario en otras ocasiones. Pero hasta aquí, el último round, el último cuerpo a cuerpo. Como así eran las cosas, Anatoly, cual caballero medieval, debía ponerse una armadura nueva y vestirse con austera elegancia para el lance final. El miserable Anatoly con su impertinente y continua toz, hecho una piltrafa humana entre el hollín y las brasas, yace ahora ínclito, vertical, todo pulcro y refulgente, con ganas de acabar con todos sus feroces enemigos y tenderse sereno en una “caja” para dormir…, y despertarse en el Paraíso. Y así lo ejecuta; como fue “preordenado”. Triunfa sobre el Diablo como un campeón. Se merece la “corona de gloria”. Esta escena, a mi juicio, es la mejor de todas.

 Mas luego de la lucha final, y aunque cueste reparar en ello, Anatoly se sabe purificado por entero. Por eso se desviste de su arruinado hábito negro y se pone una túnica blanca e inmaculada. Hay mucho para comentar en el escueto consejo final que le da a Job, pero eso quedará para otra instancia. Parte nomás en paz a su Gospodi. “Peleó un buen combate, corrió una noble carrera, conservó la fe”, pero pudo hacerlo todo por la gracia divina que nunca lo abandonó y siempre estuvo presente a lo largo de toda la magnífica película (… ¡la nieve!).

¡Que el Dios de los locos y de los bromistas tenga piedad de todos nosotros, pobres pecadores!

Amín.
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sábado, 22 de febrero de 2020

Requiescat in pace

Godoy Cruz, 18 de Marzo de 2003

"Pueden correr, más no atraparme!"-gritó don Hilario de Jesús, mientras salía disparado hacia el portón verde del colegio de la calle Tucumán a toda velocidad. El Hijo del Perla, Abbuba, don Virula y el Marqués se precipitaron como pudieron hacia los límites de la "Schola Francisci Xavieris", pero al llegar, descubrieron que Hilario estaba quieto, con los ojos muy fijos en una misiva que sostenía con sus destructivos dedos.

"Se van"-añadió el Rafi con voz queda. El resto del grupo se asomó por la puerta de salida y vieron como con presura una flota de 5 vehículos Mercedes Benz Clase B se alejaban hacia calle Beltrán. Llevaba cada uno pequeñas banderas en sus vidrios retrovisores, distinguiéndose en ellas una barca en el mar, y una paloma.

Hilario, mirando en el impecable papel el destinatario, leyó: A MdG. Pensando en la ya conocida salutación de los jesuitas en sus márgenes de hojas, Hilario musitó: "Para mayor honra y gloria de Dios". El Hijo del Perla, arrebatando la carta de las entonces salvajes manos del de Jesús, explicó:

-"No es eso lo que dice, hay una separación entre la primera y segunda letra."- acotó pausadamente y luego continuó: "Es para ud, Marqués del Godoy".

El Marqués tomó con sus manos el pergamino, lo desenrrolló, y leyó en alta voz:

Estimadísimo Marqués del Godoy: El cheque de donación de 20 Ha de sus feudos para la promoción del colegio San Ignacio de Loyola ha sido acreditada en nuestra cuenta bancaria el pasado Viernes. Según lo convenido en su momento, Ud dispondrá en el futuro de un único favor, a demandar al responsable principal de toda esta operación, cuyo nombre Ud ya conoce. Úselo sabiamente, saludos cordiales. 
                         
                       Arzobispado Metropolitano de la Provincia de Buenos Aires, 17 de Marzo del 2003

El grupo se miró consternado. ¿Que podían significar palabras tan misteriosas como las leídas? Sin embargo, el Marqués guardó la hoja en su guardapolvo gris con corbatín rojo, y dando media vuelta, marchó de prisa hacia la Honda Odisey roja, modelo '96, donde Horash, el vigote andante, lo esperaba desde hacía rato.

Ciudad del Vaticano, 13 de Mayo del 2020

Las campanas de la ciudad eterna tañeron durante más de media hora, desde la lejana Basílica de San Lorenzo Extramuros, pasando por la maravillosa Iglesia de Santa Inés, en Piazza Navona, hasta el corazón de la Plaza de San Pedro, donde las gemelas de bronce no dejaban de repicar por detrás de los relojes de la fachada principal de la Basílica del Pescador.

La multitud, abrazada por la columnata de Bernini, comenzó al unísono el rezo del Santo Rosario, y de todas las letanías a los santos. Concordando todos en que el Latín era lo más universal que aún les quedaba, se escuchó un voz múltiple y única a la vez: "In nomine Patris, et Filii, et Spiritui Sancti".

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Mientras tanto, en el Palazzo Regio, a tan solo unos 150 metros de distancia, el jefe de la guardia suiza, Hans Edberg, tocaba a la puerta del despacho del Cardenal Sodano, entregando por debajo de la puerta un sobre con una pequeña nota adherida con pegamento, firmada por la Secretaría del Santo Padre. Del otro lado, el purpurado recogió el sobre con impaciencia, y leyó la nota:

"Ante la reciente muerte de Su Santidad el papa, queda Ud encargado como Camarlengo del poder Ejecutivo de la Santa Sede, durante el plazo en que se extienda el período de Sede Vacante, iniciado hace 13 minutos, con la partida a la eternidad del Vicario de Cristo. Todas las facultades pontificias le quedan transferidas, así como la disposición del Óbolo de San Pedro, el Banco Vaticano, y el Instituto para las Obras de Religión. Como último deseo, el papa Francisco dejó este paquete a Ud como único destinatario, exigiendo el cumplimiento inmediato de lo que en el se pide."

Rasgando con ansiedad el papel madera, el Cardenal se sentó en el sillón del escritorio principal, cortó la punta del habano que estaba por encender, y llenó su vaso con una medida del whisky japonés que le había regalado Ho Chi Min a su abuelo paterno, durante la alianza de las potencias del Eje. El sobre únicamente contenía una vieja hoja "Rivadavia", probablemente con más de 15 años de antigüedad, en donde podían leerse unas palabras escritas que parecían salidas de las manos de un niño:

"Al Señor Arzobispo metropolitano de la ciudad de la Santísima Trinidad y el Buen Ayre.

 Exigo una sola cosa: que utilice todas sus influencias curiales y religiosas que posee para que en algún momento del futuro sea yo creado Cardenal de la Santa Iglesia Católica.
Saludos Cordiales, 
                                     MdG"

De pronto, otro sonido deslizante. El Cardenal, sobresaltado, miró de nuevo hacia la puerta. Un sobre blando esta vez, sellado por cuero de Florencia. Desabrochando los botones que cerraban el envoltorio, Sodano retiró el contenido del paquete: era un Capelo Cardenalicio.

El vaso rodó de sus manos, cayendo estrepitosamente al suelo. El Whisky nipón penetraba en la alfombra dorada a borbotones, mientras un metro más a la izquierda un habano encendido producía una quemadura al sillón del purpurado...

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Continuará











viernes, 7 de febrero de 2020

Surco abierto.

por El Alpataco.


Por la vieja plaza del pueblo andaban algunos en medio de la luz moribunda del crepúsculo. Entrado estaba el invierno: era fines de Junio. Estaba frío, eran las siete, hora en que muchos salen del laburo. Cubiertos hasta el mentón, apuraban sus pasos sin advertir mi presencia: andarían inmersos en sus negocios, seguramente. ``He aquí una ciudad que se agita, un cuerpo que se dispone dormir´´, pensé. Y ellos, sin saber cómo, nutrían al hombre que los vigilaba. En ese momento, los árboles perdían su estampa y comenzaban a confundirse sus formas y colores, lo mismo que los hombres. Un canto perdido en una copa, un revoloteo de alas al pasar un caminante, eran interrupciones insignificantes en medio de un cuerpo extenso que se dormía. Y, de repente, un silencio prolongado en la navidad del frío.

Todavía no se encendían las luces, por no sé qué olvido de placero; e inundome una tristeza gris en ese instante. Nada había que pudiera distraerme. Vi entonces el estado de mi alma. ``Con urgencia necesita operación´´, me dije.

Ya no sentía los pies: las alpargatas son pésimas para el frío. Refregué mis manos, las introduje en mi bolsillo, me apreté todo contra mis abrigos. Por fin el placero se dignó encender los faroles. Aún deambulaba alguno en la otra vereda de la plaza. Dispuse entonces levantarme y, al hacerlo, miré por última vez alrededor antes de retornar hacia mi casa. ``He aquí el hombre´´, musité. Fue así como sonrisa y lágrima llegaron a tocarse, como moja la garúa la corteza de los árboles.

Abrió escampada el cielo rebozado poco antes por las nubes, como el placero por su abrigo, y un cedro secular se dibujó exacto como una sombra. Había sido plantado durante la primera fiesta por manos acostumbradas a la tierra. Habían entregado aquellos hombres una posta que debió haber sido continuada, pero se había amortizado en nuestras manos. Uno a uno habíanse retirado de la plaza, y yo estaba con el cedro solamente. De pie, aún muerto de frío, ahora confundido, exclamé: ``¿Dónde están los hombres?´´. Ellos se habían ido con el último canto de los pájaros. Quedó todo tan mudo, como la simiente…

Al cubrirse el cielo nuevamente, avanzaba pocos pasos cuando emergieron estas palabras, incontenibles ya, como una profecía: ``¡Oh ciudad, yo te entrego lo que puedo: te entrego mi silencio!´´. Fuime al punto rumiando cosas graves, tal vez la manera de desaparecer frente a los hombres, para fecundarlos en mi tierra.

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miércoles, 5 de febrero de 2020

Leyendas del Mar Desconocido II "El Pintor de Piazza Navona"


Acaecía los años cincuenta cuando, en uno de los rincones más bellos y destacados de Roma, Italia, se asentaba un joven pintor de cuadros ambulante. Deseoso de compartir su arte con los millares de turistas y de paso, ganarse lo que necesitaba para vivir.
Comenzó, pues por presentar su trabajo en la famosísima Piazza Navona, lugar en el que, muchos cientos de años antes, se había alzado el gran Stadium del emperador Domiciano. Y, como parecía en esos tiempos una idea original y maravillosa, tuvo en ese entonces mucho éxito. Decenas de turistas se agolpaban frente al joven pintor para verlo trabajar en su arte y muchos peleaban por sus pinturas hasta el punto de que se llegaban a formar pequeños remates entre los visitantes. 
Pero poco a poco el joven comenzó a tener competencia y, a medida que los años avanzaban, la gran Piazza, como muchos otros lugares en las grandes metrópolis europeas, comenzó a llenarse de cientos de vendedores y artistas ambulantes que molestaban a los ciudadanos y aturdían a los turistas. Se llegó al punto en que se sacaron leyes que hacían ilegal la venta de cucherías en algunos lugares y la policía iba de aquí para allá verificando a quienes las vendían.
Tal caso no fue el del pintor, que, sin embargo, perdió gran parte de su clientela y comenzó a tener problemas para conseguir el pan de cada día. Llegando ya a la treintena, las cosas se le complicaban para conseguir trabajo y pintar al mismo tiempo y hubiese dejado ya su "hobbie" de no ser por un extraño admirador que permanecía fiel a él.
Y es que todas las mañanas una joven de unos venticinco años solía sentarse en uno de los bancos de la Piazza dirigiendo la mirada hacia el cuadro de nuestro pintor. Llevaba lentes negros y un chal de cuero y, como perro faldero, parecía admirar durante horas la obra del maestro.
El pintor, por su parte, la observaba de reojo, preguntándose repetidamente la causa de su interés. Pronto comenzó a fantasear con ir a hablarle y agradecerle su atención y, tal vez, con un café de por medio, conversar de arte y gustos. Del barroco y el siciliano. De la pintura francesa, de la alemana y la inglesa. 
Durante varias semanas el pintor mantuvo esta idea, siempre rehuyendo a causa de la vieja e inocente timidez por la que nunca se había casado. Pero un día de otoño, cuando las hojas coloradas todavía sembraban el suelo de la Via Appia se resolvió a conocerla. Y acercándose lentamente a ella, siempre guardando un retazo de temor, le preguntó.
-¿No son hermosos los colores del cielo esta mañana?
-Disculpe señor -dijo ella sorprendida y algo avergonzada mientras le acercaba un pequeño bastón -es que soy ciega de nacimiento.