domingo, 28 de mayo de 2017

Continúan las andanzas.



   “Increíble”, esa es la palabra que buscaba el panzón de Sancho para describir lo que hoy veía. El mundo se ha vuelto más loco de lo que ya lo estaba en la época de su señor, el manchego Don Quijote.

Los ideales de la caballería andante, o como diría don Tido, la “llavaquería andante”, se han esfumado. Se ha pasado del caballero andante al caballero danzante. Bien hizo el pater Sáenz al distinguir entre la caballería heroica y la cortesana. Hoy no hay ni cortes, ni caballos, ni caballeros, pero permanece en el vulgo el espíritu afeminado, superficial y coqueto de los cortesanos.

  Se encontraba Sancho abatido, abrumado ante la ingente labor por hacer con su señor.

-¿Cómo hacemos, mi señor, para no dejar lágrima tras nuestro paso –preguntaba Sancho desganado- si la gente no derrama lágrima en su esclavitud y desgracia?

Silencio pensativo del Quijote.

-¿Cómo, señor, vamos a desfacer entuertos o luchar contra gigantes sin corcel ni escudo, sin armadura ni espada? Nos han dejado en trapos, nos han robado todo lo necesario para ser caballeros.

Irguióse don Quijote, inspiró una bocanada del aire más puro habido en la Tierra, y exclamó:

-Desde aquí comenzaremos la reconquista, Sancho, desde Mendoza. Es cierto que ya no llora la gente; pues hagámosla llorar, no con injusticias, sino con romanticismo. Que se den cuenta de lo que han llegado a ser y de lo que podrían ser. Que lloren de nostalgia, que lloren de amor, que lloren de grandeza…

-¿Y las espadas? -interrumpió impaciente y eufórico nuestro querido Sancho.

-Sancho, Sancho, que no es tiempo de espadas –contestó comprensivo el Hidalgo- sino el tiempo de la pluma. Y si alguna vez se usa la espada, ha de hacerse como el Zorro, con una máscara. Hay que ser valientes, pero prudentes. Además, contamos con la ayuda de los Gallardos sin Gala,  con quienes provocaremos lágrimas, combatiremos gigantes y empezaremos la reconquista de la Cristiandad desde esta provincia de poetas y vinos, pero también de heroicos caballeros argentinos. Con ellos, mi fiel escudero, plantearemos combate, hombro a hombro contra el dragón, el mismo que devoró al pobre “llavaquero” y a la “cinpresa” Marta, y contra todos sus secuaces... aunque esta vez llevaremos paragüas.

-¿Y... y nuestra dama? -volvió a interrumpir Panza al de la Mancha.

-Nuestra dama será Galadriel, la más bella de entre las elfas.

-¿Una elfa? -preguntó Sancho perturbando las mágicas palabras de su señor que aún flotaban por el aire.- ¿Eso existe?

-¡Ay, amigo mío, tanto tiempo juntos y aún no has percibido una de ellas en mi compañía! ¿Es que acaso no os he hablado del relato de Don Virula de los Gamos? Por supuesto que existen los elfos, lo que pasa es que hay que tener finura espiritual, visión sensible y tranquilidad de ánimo para poder percibirlos. Pongámonos en marcha, y os enseñaré con más cuidado a ver a los elfos, y a combatir a los orcos, y así, gentil Sancho, seguiremos luchando por los ideales de la caballería andante pero en un mundo más vil que el nuestro. Animaos, entonces, pues cuanto mayor es el enemigo, mayor es la gloria y el honor de vencerlos. Y tened por seguro, mi compañero de andanzas, que venceremos.




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El Emigrante Nostálgico.

3 comentarios:

  1. Emigrante Nostálgico! Un gran saludo cordial. Se me imflama el pecho como el de La Mancha al leer su escrito. Nada mas enardecedor que el espíritu cristiano y leal de Don Quijote, y nada mas alentador que la protección de la Elfa entre las elfas. Que así sea, que se construyan calaveras para una nueva epopeya.

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    1. El Emigrante Nostálgico31 de mayo de 2017, 19:08

      Admirado Don Virula, el de los Gamos, me complace su comentario, y le agradezco su cumplido.
      Sirva este medio para mantener concordes nuestras almas, y avivar el fuego de la amistad. Como decía el Filósofo, la amistad es "un alma en dos cuerpos" (o más). Más perfectamente, decía Bossuet que el alma es "una alianza de dos almas (o más) que se unen para obrar el bien". Entonces, siendo el alma inmaterial, no se requiere de espacio para su cultivo, y con ello salvamos la distancia que nos separa, que me separa a mí de los gallardos. Podemos así unir nuestras almas, intelecto y voluntad, por este medio tan apto para el cultivo del "Bonum, Verum et Pulchrum", que son los tres objetos de la voluntad, intelecto y sensibilidad respectivamente.
      Quiera el Altísimo que esté pronto el fin de mi exilio, para poder volver a la Patria amada, para honrarla y gloriarla como es precepto divino y natural y anhelo mío.

      Unidos en amistad.

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  2. Queridísimo Emigrante! Profundas palabras usted dice, y es un gozo cristiano gigante, saber que ni el tiempo ni la distancia han torcido su temple andante. Le agradezco profundamente lo que dice, y sepa que la Dama jamás desoirá lamentos tan sinceros y pulcros como el suyo. Sin embargo, que mejor que enamorarse del pago, yéndose lejos algún tiempo. De este modo, uno re-descubre su magia latente. Los que aquí estamos, luchamos fuertemente contra el somnoliento pecado de estar y no ver, de la costumbre que todo lo cubre de polvo. Mientras tanto, sepa que aquí, hay gallardos que lo recibirán con gran alegría y entusiasmo.
    Unidos en los grandes ideales, le manda un cordial saludo,
    Don Virulana

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